Entrevistas  Noticias  Películas  Biografías  Artículos
 Historia  Foro  Estrenos  Enlaces  Contacto

 CineFantastico.com >> Actualidad >> Noticias
Sitges 10: Crónica del Lunes 11
 Nos dejamos llevar por el cine de Yoshihiro Nishimura


Foto

En algunas de las pasadas ediciones la sección Sitges Classics dio la oportunidad de visionar en pantalla grande auténticos pedazos de leyenda de la historia del cine fantástico. Desde hace un par de años no se programan tantos ciclos y es una lástima, pero al menos el dedicado este año a películas sobre viajes en el tiempo me ha dado una oportunidad de oro para recuperar una auténtica bomba, muy reciente (es del año pasado) y que muchos de ustedes ya habrán visto, pero que a un servidor le dejó con la boca abierta. Se trata de Triangle, de Christopher Smith, excepcional relato de la cual prefiero guardar silencio sobre su argumento por que vale la pena vivirla y disfrutar de su uso del tiempo en la narración, de su excelente protagonista (Melissa George, inolvidable Camilla Rhodes) y de su aroma a Twilight Zone. Cabe preguntarse a cuento de qué el año pasado se les pasó por alto a los organizadores por que rivaliza con la misma Moon como mejor film fantástico del 2009.

También se respiraba en el ambiente el aroma de la legendaria serie de Rod Serling durante la proyección de Vanishing On 7th Street, de Brad Anderson. La población mundial está siendo absorbida por el mundo de las sombras y un reducido grupo de supervivientes (entre ellos Hayden Christiansen y Thandie Newton) intentan evitar su desaparición a pesar de lo desesperado de la situación. Tiene algunas virtudes, como la sencillez a la hora de contar la historia y dar las pertinentes explicaciones y un desarrollo de personajes bastante elaborado, aunque para ser lo que es se encuentra excesivamente dilatada y termina dejando la sensación de ser una amable película pequeña, que será mucho o poco, según las expectativas que pongan en ella.

The Reef, de Andrew Traucki, resulta una mezcla entre su previa Black Water (cambiando cocodrilos por tiburones blancos) y Open Water. De hecho los parecidos con ésta son muy evidentes, en forma y en contenido, aunque aumentando el número de personajes protagonistas. Juega a mantener un “naturalismo” cinematográfico (los tiburones usados eran reales) que funciona unas pocas veces y resulta cutre en muchas otras. Se las ve muy duras para aguantar como ejercicio de tensión durante noventa minutos de metraje, pero tiene sus momentos.

Yoshihiro Nishimura presentó dos de sus nuevos títulos dentro de la maratón Japan Madness, absolutamente demenciales los dos. En esta ocasión admito haber realizado el esfuerzo de dejarme llevar por ese mundo de colores chocantes, sangre por un tubo, humor insólito, un poco de sexo light y fantasía desbordante hasta llegar al absurdo dentro de unos parámetros económicos muy precarios. Me costó mucho en Helldriver, que tarda una hora en empezar (de veras, los títulos de crédito aparecen a mitad del film), sobre una invasión zombi interplanetaria que intenta detener una luchadora portadora de una katana mecánica y su grupo de amigos, y me funcionó mejor en Mutant Girl Squad, dirigida al alimón por Nishimura con Noboru Iguchi y Tak Sakaguchi, de la que podríamos decir que viene a ser una versión demente de los X-Men marvelianos protagonizada por un trío de jovencitas con superpoderes. Más corta y más concreta puede funcionar mucho mejor a los espectadores que desconocen el peculiar sentido narrativo y visual de la productora Nikkatsu y quieren probar de introducirse en su mundo.

Enviado especial: Javier J. Valencia

Festival de Sitges 2010


Búsqueda dentro del web

Sindicación RSS