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Nombre: Friedrich Wilhem Plumpe
Lugar de nacimiento: Bielefeld (Alemania)
Fecha de nacimiento: 28 de Diciembre de 1888
Fecha de defunción: 11 de Marzo de 1931
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Hijo de un comerciante en tejidos, desde pequeño realizaba con sus hermanos pequeñas representaciones teatrales en su propia casa. Esa afición al teatro persiguió durante sus años de estudio en Berlín, donde cursó Filología y Arte, donde participó en grupos escolares, simultáneamente a la realización de otra de sus aficiones, la pintura. Fué durante esta época cuando adopta su pseudónimo Murnau. Después estudiaría interpretación y ejercer como actor hasta el estallido de la I Guerra Mundial, donde sirvió en infanteria y aviación. Fué al término del conflicto cuando Murnau comenzó a dirigir películas de propaganda primero, y largometrajes después. Ya por entonces frecuentaba los círculos de artistas expresionistas, de los que a la postre sería ejemplo habitual. Y es que Nosferatu, el Vampiro es uno de los títulos más representativos de dicho movimiento artístico.
Son varios los films rque realiza en esos primeros años para compañías independientes, antes de entrar en la compañía Ufa, gigante del cine alemán de aquella época. En su carrera, coincidiría en varias ocasiones con dos guionistas, que firman la mayor parte de los guiones dirigidos por él, son Carl Mayer y Thea Von Harbou (esposa de Fritz Lang). En 1924, Murnau dirige Der Letze Mann, film cuyo uso de la cámara supone una revolución de las técnicas cinematográficas, a la vez que se une a la corta lista de películas mudas que prescinde de los rótulos para narrar la historia. Durante la promoción americana de esta película, Murnau firma un contrato con William Fox (presidente de la Fox) para rodar en EEUU cuando acaba su contrato en Alemania. Así pues, Murnau rueda sus dos últimos films "alemanes" (el último de los cuales será Fausto) antes de mudarse a América.
Allí al aventura será corta. Tras Sunrise y Four Devils (film para el que se usa por primera vez la grúa), su tercer film sería objeto de posiciones enfrentadas, ya que la Fox, con la llegada del cine sonoro, pretendía sonorizar los films del director, a lo que éste se negaba. Finalmente, Murnau rompe su contrato y la compañía se encarga de terminar el film (que se estrena con el título de City Girl). Desencantado, Murnau produce él mismo su siguiente trabajó. Pero pocos días antes del estreno, un accidente de coche causa su muerte, con 43 años. Una muerte prematura que nos privó del trabajo de un hombre que ya en su propia época era considerado un genio, y que revolucionó las técnicas cinematográficas. Muchos de sus films se han perdido o permanecen olvidados, y solo el traajo de grandes aficionados al cine (como el español Luciano Berriatúa, que se encargó de restaurar Fausto) ha impedido que se pierda la obra de este gran director.

Nosferatu, el Vampiro |

Fausto |
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