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Moon Stomper

Número 9
(Mayo 2004)
Sumario
  Editorial
 Entrevistas
  Inoportunos
  The Boogie Punkers
 Artículos
  La Banda Trapera del Río
  Surfin' over Spain
  La muerte del rock
  Jack Johnson
 Killer Pussycats
  Desiré d'Amour
 Secciones
  Reservoir CDs
  Vynil Fiction
  Videódromo
  Lecturas Diabólicas
  Vivos y en vivo
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La Banda Trapera del Rio
    Con esa formación telonean a Ian Gillan, que hacía poco había dejado Deep Purple por sus desavenencias con Ritchie Blackmore, teniendo que soportar los Traperos el sabotaje de la mesa de mezclas de los técnicos británicos que no querían que le hiciesen sombra a la estrella de la noche, como hubiese ocurrido si los Traperos hubiesen sonado como es debido y lo poco convincente que fue la actuación del señor Gillan, que dio un show de lo más aburrido y desangelado.
    También celebran otro año de vida más como grupo dando una actuación y montando una rueda de prensa en un sex shop en el barrio chino, y allí mismo el mítico fotógrafo Flowers (sí, el mismo al que Loquillo y los Trogloditas de dedicaron la canción “Leyenda” en su LP La mafia del baile) les proclamaba en un discurso de verborrea etílica “como mejor grupo de rock urbano del país”, para después Morfi Grey cortar una tarta de cumpleaños con un machete de esos que se usan para adentrarse en la selva virgen.
    En ese año, 1979, el bajista de los Sex Pistols, Sid Vicious, moría de una sobredosis de heroína y los Traperos deciden montarle un “concierto-funeral” en su propio barrio, en el local de Cornellá, que por no ir de politiqueros y serios les dijeron que debían pagar el alquiler del local. Ese fue un problema que tuvieron en su barrio la Trapera, no estaban aceptados por su gente, y los tachaban de antisociales. Ellos dirían sinceramente que también eran de allí y eran hijos de obreros, queriendo reflejar en sus letras lo que estaba pasando.
    El funeral a Sid Vicious debió ser algo brutal, seguro que el que fuera bajista de los Sex Pistols se sentirían orgulloso desde el infierno de que gente como los Traperos le hicieran un homenaje descargando energía en directo, con un Morfi Grey que parecía un brutal cruce entre Iggy Pop y Bon Scott. El funeral-recital acabó con la policía desalojando el local. Cuando quisieron cobrarles por el uso del local, ellos no pertenecía al P.S.U.C. (Partido Socialista Unificado de Cataluña), les contestaron que no les darían una peseta porque “los muertos no pagan”.
El final
    En 1980 siguen intentando lo imposible por grabar un segundo larga duración, pero no hay manera. Mientras otros grupos como Burning, Leño o Ramoncín tenían ya más de un LP en la calle, ellos seguían sin suerte. Como si todos los medios que rodean a un grupo de rock se estrechasen, y a principios de año el Montoya es reclamado para hacer la mili y entra a sustituirle Jordi Pujadas, alias “el Subidas”, que era el menos Trapero, por no ser no era ni de Cornellá. Era el más profesional, su bajista favorito no era precisamente Ian “Lemmy” Kilmister, Motorhead, como debía corresponder a un Trapero, sino Jaco Pastorius, de los Weather Report.
    Lo de grabar un segundo álbum seguía siendo una auténtica necesidad para poder seguir hacia delante y plastificar temas nuevos como “El saco”, “Vulgaridad” o “Asesino tierno”, que reflejan la evolución del grupo, o como ellos dirían “Con todos los años que llevamos hemos aprendido a tocar mejor, nada más que hay que ver todos los grupos que salieron con nosotros en el festival punk de la Alianza en Poble Nou sólo quedamos nosotros”. En el verano de 1981, hartos de todo y sin ver nada claro deciden separarse.
Coitus interruptus
    En junio de 1982, debido a que les ofrecen un contrato discográfico, la Banda Trapera del Río se vuelve a juntar. En aquellos momentos se había puesto de moda el rock duro, bandas como Iron Maiden o Saxon se estaban comiendo el mundo, y en España Barón Rojo y Obús tres cuartas partes de lo mismo pero de manera menos exagerada. Mientras los Traperos no habían tenido el merecimiento que se merecían, debía de ser jodido que ahora bandas con la etiqueta de hard rock o heavy metal empezaran a vender y ellos que llevaban toda la vida hubieran de tragar con tanta mierda. “Este país no es serio, ahora Fernando Márquez “el Zurdo” se ha metido a periodista, y va diciendo por ahí que le habíamos dado de hostias, y lo único que pasó es que tocamos en un festival en Avilés, y después de nosotros les tocaba a su grupo Paraíso, para entonces el público ya había tenido suficiente marcha y pasaron de su actuación”. Respecto a la nueva moda del rock duro, Morfi alegaba “España es un país básicamente hortera, no entiende de rock, para los españoles el rock es una moda, y eso no sirve. Es como la sangre, ha de llevarse dentro, es una vergüenza que vuelva el rock duro y todo dios se apunte. ¿Viste a Barón Rojo tocando con Antoñito Flores en Aplauso?¡Qué chorrada tío! Eso es como si nosotros tocáramos con Raimon. La Banda Trapera del Río ha tenido estilo propio, estuvimos con el punk al principio porque era una movida contra el muermo del rock layetano”. El Tío Modes comentaría con su opinión personal que sus guitarristas favoritos eran Jimmy Hendrix, Ted Nugent y Rory Gallagher, pero no le habían influido a la hora de tocar, “Para ser guitarrista de rock se ha de tener genio, y yo me considero un rockero nato. En España no hay otro guitarrista de rock duro, yo soy el único, los demás imitan a los extranjeros todo lo que pueden”.
     Para que algunos estuvieran más conformes y no tuvieran suficiente con la amplificación eléctrica que descargaban los Traperos en los conciertos de presentación de su segundo LP, iban a llevar una gigantesca guillotina como hiciera el veterano Alice Cooper en sus buenos tiempos “Esa es la guillotina que va a cortar el bacalao rockero este año”. Para terminar alegando “Llevamos mucho tiempo en este rollo. Tenemos cierta solera, hemos sido engañados por ejecutivos discográficos, estafados por managers y promotores, pero ya sabemos de qué va el asunto, vamos muy en serio. El mundo del rock es una basura, al primero que se pase con nosotros le vamos a hinchar la cara”. Motivos tenían de sobra para decir estas palabras, pero de repente la casa discográfica Discophon, que les iba a sacar el disco, quebró dejándoles colgados con el single promocional “Tu pistola no me mola”. Como si no tuvieran ellos suficientes problemas con la adicción a la heroína de su cantante Morfi Grey, parecían como si su leyenda maldita se hubiera puesto de acuerdo con la quiebra de su discográfica.
    De repente, lo que podría haber sido su trampolín definitivo, cuando a la gente parecía gustarle el rock duro, se les escurrió todo de las manos sin tener parte de culpa. No sé si dieron muchas actuaciones pero sí que hicieron un concierto de despedida en Cornellá con Ultratuita (el grupo del cantante de Basura, Panotxa), Oriol Tranvía, Telegrama y Decibelios.
Aliento de noche
    Después de disolverse la banda, el estado de ánimo de su lider, Morfi Grey, no podía ser peor: enganchado a la heroína y más sólo que la una, mientras el Tío Modes estaba en Francia trabajando en la vendimia y tocando la guitarra en el metro de París. Pero quien ha entrado a formar parte del rock & roll tarde o temprano ha de volver, y Morfi volvió a tocar junto al Tío Modes. Aunque ahora actúa como solista en sus directos recupera canciones de su viejo grupo. En un principio le acompañan los componentes de Dossier Negro, y el Tío Modes vuelve a demostrar por qué le apodaban “el metralleta”, sacando chispas de su gibson asesina, resucitando el espíritu de la Banda Trapera del Río. Componen nuevas canciones que saldrán luego en el mini-LP Aliento de noche, con canciones como “Mendigo”, un tema autobiográfico escrito por Morfi, al igual que “Cayendo”, la balada “La losa”, que como ya señalé al principio lo escribió la poetisa Esther Valles, la misma que escribiera “Ciutat podrida” y “Aliento de noche”, la canción que sirve de título al mini-LP, o como diría Morfi “Es para darle una lección a los heavys, y como se te queda el aliento después de una noche de juerga”; en “Brigada antidroga” hablaban de cómo la policía dejan en paz a los peces gordos y a los peces chicos los jode vivos.
    Morfi Grey demostraba que era un hombre sincero, un hombre que había asimilado honestamente el contenido de discos tan opuestos entre sí como el Rock & roll animal de Lou Reed, el Fun house de los Stooges, Highway to hell de AC/DC, Motorvation de Chuck Berry, Never mind the bollocks de los Sex Pistols y Born to run de Bruce Springteen, y que cuando le preguntó Jaime Gonzalo en la desaparecida Rock Especial si no tenía miedo que lo compararan con Miguel Ríos, dijo “Si yo digo algo es porque lo he vivido en la calle. Yo no puedo tener la cara dura de venir de una audiencia real o de una fiesta de sociedad y luego hablarles a los chavales del paro, de la droga, de esos problemas... ni puedo decirle a nadie que es de puta madre si no lo conozco...”
    Tanto en el disco como las actuaciones en directo contaron además con la presencia de otra killer guitar, la de Javier Juliá, excomponente de Loquillo y los Intocables y de Loquillo y los Trogloditas y hermano del crítico Ignacio Juliá. Tras este interesante disco y de actuaciones demoledoras y camerinos destrozados, a Morfi le dio la vena más en plan Willy De Ville, más charnego que neoyorkino, con los que grabó como Zona Grey, e intentaba ir como una versión ibérica del lider de Mink De Ville, pero parecía como si Iggy Pop se hubiera transformado en una patética folklórica tipo Rocío Jurado o Isabel Pantoja.
Vox animal/Oficial Matute     A principios de los 90 teníamos por un lado a Morfi Grey transformado con su verdadero nombre, Miguel Ángel Sánchez, formando Vox Animal, y por el otro al Tío Modes y Raf Pulido con Oficial Matute, en claro homenaje al policía de los dibujos animados de Don Gato que crearan el dúo Hanna-Barbera. Personalmente no pude escuchar ni a unos ni a otros, aunque por lo que oí, Oficial Matute iban más en la onda de la Trapera, y Raf Pulido, el que fuera batería del grupo, cambió las baquetas por el micrófono, mientras el Tío Modes seguía siendo el mismo killer que fusionaba con su gibson el heavy y el punk. Y grabaron algunos temas de su segundo LP por entonces inédito, titulado Guante de guillotina, cantado por Raf Pulido, quien escribiera las mejores canciones de la Trapera.
    A la pregunta sobre el secreto del Tío Modes que le hicieran Jaime Gonzalo e Ignacio Juliá, respondía “Mira, hemos probado guitarristas que te hacían el punteo de Ritchie Black More o de Gary Moore a la perfección, pero eran meras fotocopias. Es siempre mejor hacer algo propio aunque sea más sencillo, la personalidad de un grupo es lo que vale, no el que seas un virtuoso del instrumento. Qué pasaba en la banda, pues que había algo original, por eso gustaba”. Todo indicaba que la cosa iba a continuar así hasta que...
Pegándole fuego al fuego
    Entre 1992 y 1993 se reedita el primer LP por el que los coleccionistas estaban pagando 20.000 pts, y el segundo LP hasta entonces inédito, Guante de guillotina, con viejos temas que tocaban en directo y que no habían sido plastificados como “Monopatín”, “Cómics y cigarrillos”, “Tu pistola no me mola”, “El saco”, “Misógino”... además de homenajes de nuevos grupos como La Perrera, Cerebros Exprimidos y El Legado... El caso es que estos discos reeditados sin promoción de ningún tipo hace que el grupo se vuelva a juntar, igual que hicieron por la misma época los Sex Pistols y los Dictators. En una entrevista para Ruta 66 con motivo de su vuelta declararon de los viejos tiempos “La Trapera sufrió un boicot total del sistema discográfico y del Estado, pero lo importante es que hemos vencido, se han reeditado los primeros discos sin televisión, sin 40 Principales y sin nada”. A las preguntas de a qué se debía ese boicot y si de verdad tan peligrosos resultaban Morfi contestó “Sí, porque a la que no nos gustaba alguien le dábamos con el bate de béisbol en la cabeza. Nos ofrecieron un contrato de bastante dinero como el de Movieplay, pero a cambio exigían que cambiáramos algunas letras. Cogimos ese contrato, lo clavamos en la pared con una baqueta y empezamos a mearnos en él. Éramos muy vacilones pero ha merecido la pena”.
    El grupo volvió a estar en la carretera tocando por distintos sitios de España. En su actuación en Barcelona subió el fotógrafo Flowers totalmente ciego y desnudo, y con todo al aire se puso a cantar a dúo con Morfi Grey.
    Graban los discos Directo a los cojones, un álbun en directo, y Mentenblanco, y siguieron de gira. Incluso llegaron a tocar en la sevillana sala Fun Club, donde los pude ver en directo, con Morfi Grey llevando una peluca morena que aseguró regalar al que le diese uno de sus calcetines, cosa que ocurrió. Al final, Raf Pulido lanzó una de sus baquetas al público, que me regaló un amigo que la pilló.
     Quién sabe si ahora que los Radio Birdman se han vuelto a juntar, por qué no la Banda Trapera del Río.
- Eduardo Álvarez Cónsul -


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