 (Agosto 2002)

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Killer Barbies: Uno de los grupos españoles independientes con mayor proyección europea. En sus primeros tiempos fueron un cruce entre la frescura de Ramones y el kitch de los KISS. Recibieron muy buenas críticas por parte de la prensa musical, y tras un puñado de Eps de vinilo, llegó su primer album a finales de 1995, que recopilaba aquellos 45’s junto a temas nuevos. Su título, Dressed To Kiss, homenajeaba a la banda de Gene Simmons y a Brian De Palma a un tiempo. El cine de serie B y trash era una constante para ellos y para algunas de sus composiciones, caso de “I Wanna Live In Tromaville” y “Love Killer”. Este último fue elegido para un spot publicitario de una marca de refrescos, y supuso un gran empujón para la banda, y también fue el tema principal del film Killer Barbys, de Jesús Franco. Pero vayamos por partes.
Silvia Pintos, alias Silvia Superstar, cantante y frontgirl de Killer Barbies, militó en la última etapa de los olvidados/bles Aerolíneas Federales, y había hecho sus pinitos cinematográficos antes de encontrarse con el tío Jess. Fue en La matanza caníbal de los gárrulos lisérgicos (1994) opera prima del malogrado Antonio Blanco. Rodada en video, en clave de humor negro, negrísimo, homenajea clásicos del camp como el 2000 maníacos de Herschell Gordon Lewis, Pink Flamingos de John Waters, y, entre muchos otros, La matanza de Texas de Tobe Hooper y secuelas. Silvia es una de las víctimas de la peculiar familia matarife a la gallega, entre los que nos encontramos a Julián Hernández (Siniestro Total) y Cesar Strawberry (exDef Con Dos y ahora en Strawberry Hardcore).
Volviendo con Killer Barbys, la película, rodada en 16 días, con mucho gore y poco presupuesto, suponía el regreso a la realización del mítico Jesús Franco, y su última cinta estrenada en salas, las posteriores se harían directamente de cara al mercado del video y el DVD. Apadrinado por la generación indie, la peli cuenta entre sus protagonistas con Silvia y Billy King, batería del grupo y compañero sentimental de la primera, así como el propio Carlos Subterfuge, y un Santiago Segura pre-Torrente. Franco volvía a sus treces, autohomenageándose, como siempre ha hecho, repasando su carrera e incidiendo en Gritos en la noche (1961). Antes de su estreno ya se comentaba una casi segura secuela, Frankenstein contra los Killer Barbys, que nunca se llevó a cabo. Últimamanet parece que uno de sus próximos proyectos es Drácula vs. Killer Barbys.
El “Love Killer” del grupo suena muchas veces durante todo el largometraje, junto a un score de Sexy Sadie. Subterfuge lanzó un CD del film con estas canciones y muchas otras de combos de su escudería, aunque no sonaran en la película.
Posteriormente Killer Barbies han incluido sus temas “Downtown”en el film alemán Doppel Pack, y “Gente Pez” para la cinta homónima de Jorge Iglesias en el 2000.
Ronnie Hawkins: otra estrella de los pioneros del rockabilly en los años dorados del R’n’R. En la década de los 70, se grabaron conciertos de importantes grupos para su exhibición en cines, eran rodados con formato de película. El reputado Martin Scorsese (muy prolífico en aquella época) filmó en 1977 El último vals (concretamente entre New York New York y Toro Salvaje), la última actuación, en el Winterland, de la banda folk The Band, junto a muchos invitados: Bob Dylan Emmylou Harris, Muddy Waters, Ringo Starr... y Ronnie Hawkins, algo de lo más lógico si tenemos en cuenta que parte de The Band fueron en su día The Hawks, el combo que acompañaba a Hawkins en los 50. Varios años antes de tocar en la fiesta que dieron a Bill Clinton cuando éste fue elegido presidente de los USA, pudimos ver a Ronnie como un amistoso motorista en Comeserpientes (George Erschbamer, 1989), divertida serie B de acción con el duro Lorenzo Lamas como el protagonista del título. Tuvo dos secuelas.
Johnny Legend: el excéntrico barbudo del R’n’R, tiene un buen puñado de discos editados por distintos sellos (Dionysus, Rollin’ Rock...), en los que mezcla el rockabilly salvaje o más tranquilo, según las veces, con R’n’R, country, western, high-school, e incluso algún toque glam (en la cormaniana “I Was A Teenage Caveman” del Bitchin’). Un personaje de culto y reverenciado en los USA en todo lo referente a la serie B y Z, así como a la contracultura yanky. De todo esto sabe como el que más, y en algunos festivales de R’n’R y garage se encarga de amenizar el evento proyectando trailers de viejas películas.
Realmente, él sólo se merece un artículo aparte, pero su carrera va tan ligada al R’n’R y al cine que nos venía perfecto para incluirlo aquí. Y así descubrir algo más de este genio tan ignorado en nuestro país, muchas veces elogiado y recomendado por nuestro colega Alfonso Carlos, de Iberia Trash.
Su carrera está muy unida a dos compañías en particular: Rhino y Something Weird Video, esta última propiedad de David Freeman, uno de los padres del gore, y uno de los sexploiters más reivindicados del cine norteamericano.
En The big TNT show (Larry Peerce, 1966), producido por Phil Spector, grabado en Lost Angeles Moulin Rouge Club en el ’65 y presentado por David McCallum (de la teleserie El agente de CIPOL), podemos ver en el estudio a Johnny Legend, entre las actuaciones de Bo Diddley, Ray Charles, Ike & Tina, The Byrds, The Ronettes, Donovan, The Lovin’ Spoonful, The Modern Folk Quartet, Petula Clark, Roger Miller, y Joan Baez.
Como actor, uno de los primeros papeles de los que tenemos constancia es en el film Pots, parents, and police (Philip Pine, 1971), aunque todavía con el nombre de Martin Margoulies, haciendo de joven hippie. Una cinta sobre el peligro de las drogas que se distribuyó como una exploitation del tema. Al final de la cinta de video en su edición USA (editada en Something Weird), Legend habla sobre la peli con Pine.
En la cinta erótica australiana Fantasm comes again (Colin Eggleston, 1977), lo vemos leyendo en una biblioteca. En el reparto, grandes nombres del porno USA de los 70: el malogrado John Holmes, Rick Cassidy, la exuberante Candy Samples, Serena (quien posteriormente crearía su propia productora), y una habitual del cine de Russ Meyer y Lee Frost, la carnosa Uschi Digart (aquí de cowgirl lesbiana).
Fred Olen Ray ha sido uno de esos directores que han sabido reciclarse, siempre entre la B y la Z, escribiendo, produciendo y/o dirigiendo un montón de películas al año, incidiendo dentro de las modas (o seudo modas) imperantes. Y, de paso, creando escuela. Ray contó con Legend en Stars Slammer (1984), donde nuestro excéntrico protagonista interpretaba a un sacerdote, en este cruce de Alien, Star Wars y las WIP movies. El propio Ray había incluido el año previo el “Rockabilly Rumble” de Johnny Legend & The Skullcaps durante los créditos de su cinta más celebrada, Biohazard, distribuida por nuestro país como Alien III llega a la Tierra. Una (otra más) copia de Alien, el 8º pasajero en clave zetoza.
Siempre en papeles fuera de lo normal, Johnny sería uno de los reanimados de La novia de Re-animator (Brian Yuzna, 1989), secuela del éxito de la Empire Re-animator (Stuart Gordon, 1985), dirigida por el productor de la primera, actualmente residente en España y cofundador de la Fantastic Factory. En La novia de Re-animator, Yuzna llevaba los parámetros del film de Gordon mucho más allá, y, a pesar de seguir con el humor, la gente no pareció entenderla. En realidad, un paso más en el particular mundo de su director, que continuaría con Society, Necronomicon y Mortal zombie.
Legend, habitual en las convenciones de la publicación USA de Fangoria, intervino en Plasma mortal (Damon Santostefano, 1991), una producción de la revista, en el rol de sacerdote algo pillado en el submundo de los mendigos que pueblan las alcantarillas. Y acabaría siendo una de las víctimas del brazo genético, experimento del joven protagonista (Garrett Morris). Con la participación de los veteranos Oliver Reed (RIP) y Elke Sommer.
Poco después interviene en Hellroller (G.J. Levinson, 1992), sobre un psicópata en silla de ruedas que asesina mujeres. Con agradecidas dosis de desnudos y gore. Y con la participación de la scream-queen Michelle Bauer, la exactriz porno Hipatia Lee, Mary Woronov, Ruth Collins y Elizabeth Kaitan.
Un caso a destacar es la cinta de Something Weird I am Legend (1994), de mathosiano título, es un homenaje a la figura de este particular personaje. El reputado (en USA) John Zacherle presenta una sucesión de imágenes de Legend: le vemos en los programas de la TV británica Beyond the groove y The dr, Shock show; en las pelis La novia de Re-animator y Plasma mortal, en directo junto al Legendary stardust Cowboy; junto a wrestlers, con Timothy Carey y Pia Zadora... Interpreta, entre otros cortes, “Pénsil Neck Geek” y el tema principal de 2000 Maniacos (Herschell Gordon Lewis, 1964). Parte de esta cassette ya había sido incluida en 1991 en la similar Mondo Legend.
Lo vimos en un pequeño rol de tipo delirando en Los chicos del maíz 3. La cosecha urbana (James D.R. Hickox, 1994).
Es uno de los entrevistados en el documental Blood, sweat and urine: best of incredibly strange wrestling (1995), y su continuación al año siguiente.
De nuevo en la serie B, interpreta a un white trash que vive en una caravana (algo muy mal visto en los USA) en Bug buster (Lorenzo Doumani, 1998), protagonizada por Randy Quaid como el encargado de exterminar a unas enormes y mortales cucarachas.
Un giro de 180 grados para su siguiente aparición, nada menos que en el Man on the moon de Milos Forman (1999), con un Jim Carrey mostrando otra de sus facetas para no encasillarse en la comedia delirante. Legend de gurú (le viene al pelo).
En ese mismo año se emitió un reportaje sobre el show de Andy Kauffman, Andy Kauffman’s really big show, donde se incluyeron imágenes de todos los que habían pasado por el programa: Jim Carrey, Jeff Conaway, Andy Kauffman, Johnny Legend...
Además, El bueno de Legend ha trabajado encargándose de la realización en Savege abduction (john Lawrence, 1973). Escribió, dirigió y produjo My breakfast with Blassie (1983), en la que su amigo Andy Kauffman charla en el restaurante Zambo’s con el manager de wrestling Freddy Blassie (fue el primer video editado por Rhino).
Entrevista al director Jack Hill (Coffy, Foxy Brown, Las navajeras...) tras la película en la edición de video de Pit stop (1965). Para la Something Weird video, presenta la sexploitation Scream of the butterfly (Eber Lobato, 1965), y The speed lovers (William McGaha, 1968).
Aparte de participar en convenciones cinematográficas, Legend se dedica a recopilar material extraño, que normalmente lanza en video Rhino. Caso de Sleazemania (1984), con trailers de viejas y poco conocidas películas de horror y exploitation, así como cortos de strippers. Continuó con Sleazemania strikes back (1985), Sleazemania III: the good, the bad and the sleazy (1989), Sleazemania: the special edition (más corta, sin sexo y violencia, o sea, menos interesante), y Sleazemania on parade (1994). Teenage confidential reúne trailers y escenas de pelis de delincuentes juveniles de los 40, 50 y 60.
En el catálogo de Something Weird compila y presenta, rodeado de sus habituales chicas, Teenage UFO R’n’R monster show (1994), con trailers de viejas películas de rock, twist, serie B, además de incluir dos cortos.
La verdad es que seguirle la pista se ha convertido en una tarea imposible....
Como la cosa da para largo, en el próximo Moon Stomper volveremos con la tercera parte de este artículo. Desfilarán pesos pesados de la historia del rock como Joe Strummer, Sex Pistols o Bo Diddley, entre muchos otros....
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| - Alfonso & Miguel Romero - |
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