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A la caza del equipo
Una vez que tuvimos la historia cerrada en una especie de sinopsis de siete folios, diseñamos
una carpeta con un collage donde aparecían gran parte de nuestros fetiches: los
Ángeles de Charlie, Fabio Macnamara, Marilyn Monroe, Barbarella, botes de
cosméticos de Elizabeth Arden y mucho más. Nuestra relación con Elizabeth
Arden proviene también de Una Grande y Libre Anchoa. Aparecía allí
una banda llamada "La Banda Puig", de ancianas pirómanas atracafarmacias que estaban
comandadas por la esteticienne travesti Laura Crawford. |

La Banda Puig en acción
Una Grande y Libre Anchoa (1994) |

Una Grande y Libre Anchoa (1994) |
Eran especialistas en robos de cosméticos y su rasgo distintivo era dejar un cartel
de fuego entre los restos calcinados de los locales que atracaban, un cartel con las letras de
Elizabeth Arden. Esto aparece en nuestra película a la entrada de la ciudad como un
signo de la locura que ha invadido ya Sevilla y de lo cerca que está la ciudad del fin
del mundo. Con la carpeta debajo del brazo, íbamos a cada actor. Uno de nosotros contaba
la historia y la iba ilustrando con las fotos, seleccionadas concienzudamente para tal menester.
Mientras el otro controlaba, fijándose en la reacción que cada parte de la
historia tenía en el improvisado público. Montamos este numerito más de
una docena de veces y casi siempre fué mejorando, el entusiasmo del anterior nos
abonaba el camino para el siguiente. |
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El principal problema para realizar el proyecto una vez acordada la historia y el posible
reparto, era buscar una forma de financiarla. Como sabíamos que iba a ser difícil
nos pusimos a trabajar. Yo empecé a trabajar en Telefónica, Paco cantando en un
coro, por lo que un catarro para los dos en ese momento representaba la muerte del proyecto.
Formamos también una sociedad civil privada, lo que significa que tiramos de los amigos
para que nos pusieran una parte, pedimos también subvenciones, alguna nos llegó
cuando la película ya estaba acabada. Buscamos ayuda en producción pues nunca
habíamos hecho algo tan grande pero de esto no encontramos. A nadie de entrada le
apetecía meterse a producir un largo tan complicado sin un duro. |

Tiradas como estropajos |

Por lo menos teníamos reparto |
Para formar el equipo técnico y empezar a movernos fue fundamental la visión
del trabajo de "Letra M", una pequeña productora formada por gente de la Universidad y
de la Escuela de Tomares. Junto con el Instituto del Teatro, mantenernos en contacto con este
ambiente de los cortos fué decisivo. Así descubrimos a gente como Santi Amodeo y
Alberto Rodríguez y fué así como vimos los primeros cortos donde trabajaba
Alejandro Catalán como director de fotografía. Lo conociamos de vista, después
por amigos comunes terminamos yendo a su casa con una de las carpetas endemoniadas. Él ha
sido una pieza clave en nuestra aventura, ayudante de dirección, técnico de luces,
conductor, extra, aparte por supuesto de magnífico director de fotografía,
entregado, exigente, paciente. Él nos llevó a la cámara. |
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