Título original: Honogurai Mizu No Soko Kara Año: 2002 Compañía: Dark Water Film Partner / Oz Film Manufacturing Company Director: Hideo Nakata Guión: Yoshihiro Nakamura y Ken-Ichi Suzuki Reparto: Hitomi Kuroki (Yoshimi Matsubara)
Rio Kanno (Ikuko)
Shigemitsu Ogi (Kishida)
Fumiyo Kohinata (Kunio Hamada)
Mirei Oguchi (Mitsuko Kawai)
Sinopsis:
Su reciente divorcio obliga a Itsumi a mudarse a un nuevo apartamento con Ikuko, su hija de seis
años. El bloque de pisos tiene un problema de humedad que poco a poco va extendiéndose por
todo el edificio. Ikuko tiene problemas en el colegio y continuamente se aparta de su madre
para explorar sola su nuevo hogar. Ocurren extraños fenómenos relacionados con una fuga de agua
en el piso de arriba, además la familia que lo habita se niega a abrir la puerta a Itsumi
cuando va enfurecida a quejarse.
Yoshimi e Ikuko
Mitsuko esperando a mami
Comentario: Nakata, director de ese festival de sustos que es el Círculo, vuelve
al cine de fantasmas con este film, basado en la novela de Kôji Suzuki. La fotografía
crea una atmósfera inquietante y suple la casi carencia de efectos especiales. Estamos ante un
cine que se basa más en el misterio y la sugerencia del terror clásico. Se aparca la truculencia
a un lado para hacer funcionar la imaginación del espectador, en donde se construye la mayor
parte de esta terrorífica historia. Lo sobrenatural de la historia remite a El Resplandor, The Haunting o
House on Haunted Hill con abruptos golpes de efecto como la muy destacable escena del
depósito de agua. Hideo Nakata crea con Dark Water una revisión del género de
casas encantadas, situaciones ya vistas pero tratadas de forma que parezcan nuevas. Y es que él es uno de los renovadores del cine de terror en Japón junto con Takashi Miike y Kyoshi Kurosawa.