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Su carrera va desde títulos prestigiosos como Frost vs. Nixon a títulos más comerciales como la saga Underworld o Crepúsculo: Nueva Luna.
Sheen es uno de los actores británicos más prestigiosos del momento, y dará vida a Castor en Tron: Legacy.

Michael Sheen |
 Tron: Legacy |
Pregunta: ¿Cómo te uniste al proyecto Tron: Legacy?
Michael: Me enteré que se rodaría a través de mi equipo, y que los realizadores estaban interesados en reunirse
conmigo para conversar sobre mi posible participación en el proyecto. Fue entonces cuando surgió un pequeño inconveniente,
porque yo deseaba desesperadamente participar en él, pero mis agentes no contaban prácticamente con ninguna ficha de
negociación posible. De modo que tuve que fingir que no estaba del todo seguro, cuando que en realidad, era lo único que
deseaba. Fui a Disney y Joseph Kosinski, el director, me mostró parte del material gráfico y el reel de prueba con los
efectos especiales. Me hizo la presentación y luego hablamos sobre el personaje… nuevamente debí fingir que no estaba muy
seguro, acotando cosas como: “Ajá, sí, está bien, quizás, veremos, ajá, quizás”, cuando en realidad todo lo que quería
responder era. “Sí, ¡por favor!”. Así fue cómo me uní al proyecto.
P: ¿Qué puedes contarnos acerca de tu personaje?
M: Cuando me reuní por primera vez con Joe y el equipo, me dijeron: “Deseamos que este personaje sea un artista de
espectáculos y que traiga una energía completamente nueva al mundo de Tron”. Es un animador y presentador de
espectáculos realmente llamativo y pintoresco cuando lo conoces. Pero, a su vez, alguien que no inspira demasiada
confianza. Como una hermosa joya deslumbrante y seductora, pero de la que uno no está seguro si es bueno poseerla. Adoro
esa idea, así como también la ambigüedad de Castor. Es un hombre con una moral dudosa y me atrae la idea de poder explorar
esas cosas. Todos los personajes en el mundo de Tron son personificaciones de programas de ordenador y creo que mi
rol está basado en un programa que se puede adaptar robando cosas de todas partes. Tiene un poco de estrella de rock, un
poco de actor. Un poquito de miles de cosas diferentes. Me agrada mucho la idea de combinar distintos elementos.
P: ¿Qué influencia tuvo eso en su aspecto?
M: Nos basamos mayormente en el personaje de David Bowie ‘Ziggy Stardust’. Todo el aspecto del mundo de Tron:
Legacy es muy inorgánico. Está demasiado elaborado, de modo que debíamos hallar algo en su apariencia que fuera
bastante frío e inmaculado, con líneas rectas y cosas así. Entonces desarrollamos su aspecto en torno a eso. Sabíamos que
sería blanco, para contraponerlo al negro de los demás personajes, y que tendría algo de presentador de circo. Es
diferente a todos los demás. Creo que el blanco realmente se impone.
P: ¿Cuál es la historia humana de Tron: Legacy?
M: Bueno, es la historia más vieja del mundo. Existen muchos mitos y cuentos de hadas acerca de alguien que parte
en busca de sus orígenes. Un niño en busca de su padre: esa es la historia central a la película. Como en la película
El Mago de Oz. Tienes la clásica historia de alguien que es sustraído de su mundo real, de su contexto normal y
cotidiano, secuestrado por el destino, y arrojado a un mundo completamente nuevo y desconocido. Allí se hará nuevos
amigos, y nuevos enemigos. Emprenderá un viaje que no se tratará sólo del descubrimiento de este nuevo mundo, sino también
de un viaje de descubrimiento de sí mismo. En un momento dado, encuentra algo esencial acerca de él, algo que le es muy
familiar. De manera que, al ser retirado de tu mundo familiar, emprendes un viaje hacia lo desconocido para terminar
hallando en ese mundo algo cercano a ti, que, en este caso, es su padre. Es una historia muy simple pero a la vez
increíblemente compleja, y algo con lo que todas las personas se pueden identificar. Utiliza la tecnología de punta de hoy
en día, pero en esencia, se trata de una historia muy simple y conocida.

Tron: Legacy |
 Tron: Legacy |
P: ¿Qué trae Joseph Kosinski como director a la película?
M: Creo que Joe trae a esta historia un conjunto de cualidades y habilidades peculiares, que no son muy comunes de
hallar. El mundo de Tron: Legacy tiene que ser verosímil, y ese fue uno de los elementos principales que hicieron
tan extraordinaria a la película original. La formación en arquitectura que posee Joe y su estética tan particular es
bastante a lo Kubrick, muy precisa y muy real. Realmente crees que es un mundo real donde los programas existen dentro una
sociedad y una cultura propias. Es muy detallista y realista, de una forma inorgánica. Todos los elementos, tales como los
automóviles, las motocicletas luminosas y demás cosas, parecen funcionar de verdad. Eso fue algo fundamental en esta
película. Y Joe ciertamente lo logró: es su primera película, lo cual es increíble porque fue una obra colosal. Verlo
mover la cámara en ese entorno fue fantástico.
P: ¿Cuáles son los sonidos del mundo de Tron: Legacy?
M: Posee una banda sonora increíble. Son la banda personal de mi club nocturno: el End of the Line Club. En esta
película yo era quien tenía el mejor trabajo, porque en un proyecto que posee tanta animación por computadora y con tanta
pantalla verde en el rodaje, yo contaba con este set increíble y con cientos de extras. Los pobres Jeff, Garrett y Olivia
tenían que actuar con poquísimas personas alrededor, enfundados en trajes raros, con pantallas verdes por todas partes.
Yo, por el contrario, me encuentro en el mejor set del mundo, con cientos de personas a mi alrededor, con Steve Lisberger
como barman detrás de la barra, y Daft Punk como mi banda personal, tocando para mí en una escena. De hecho, en un
momento, improvisaron música para que yo bailara. ¿Qué más puedes pedir?
P: Lo que Steven Lisberger inició con Tron, ahora se ha convertido en este mundo increíble. ¿Cómo
describirías el mundo de Tron: Legacy?
M: El mundo de Tron se ha convertido en una súper ciudad. Una de las cosas que siempre adoré de Nueva York
es que, si bien sabes que geográficamente tiene un límite, cada vez que la visitas parece interminable. De algún modo,
representa un abanico oscuro, emocionante e infinito de posibilidades: es como un mundo en el que te puedes sumergir cada
vez más y más hondo, y nunca sabes a dónde te llevará. Las posibilidades son infinitas. Y creo que así es el mundo de
Tron en este film. Este lugar supongo que posee límites geográficos, pero parece ilimitado. Si te internas en su
oscuro centro, no sabes jamás dónde acabarás. Cualquiera se puede extraviar y no salir nunca de él. Eso le vuelve
atractivo y fascinante, pero también aterrador… y potencialmente mortal.
P: ¿Tu entusiasmo por participar estaba relacionado con el film original?
M: Mi tío me llevó a verla al cine cuando tenía 11 años y fue maravilloso: recuerdo sólo estar sentado allí, y
entrar en un mundo completamente diferente. Nunca antes había visto algo igual. Por supuesto, en ese momento empezaban a
popularizarse los videojuegos, de modo que todo era nuevo para mí. Yo todavía estaba impresionado por haber ido a la casa
de mi vecino y ver Pong. Creo que la primera película condensó los comienzos de la tecnología y la ligera desconfianza que
despertaba. Es hermosa, pero a su vez hay algo aterrador en ella. Recuerdo que cuando vi por primera vez Tron, me
dio un poco de miedo. Y a la vez era algo alucinante, con el aspecto de una vieja película muda y a la vez futurista… en
la que se combinaban tanto el pasado como el futuro. Era hermosa y escalofriante a la vez. Fue una película que realmente
dejó en mí su impronta.
P: ¿Qué es lo que inspira a tantos seguidores apasionados?
M: Si te detienes en la historia, se trata de un joven fanatizado por el mundo de los videojuegos, que de pronto
es absorbido por él. Es lo que nos sucedió a nosotros como cultura. Fuimos absorbidos por ese mundo, y allí es donde
vivimos ahora. Nosotros mismos vivimos ahora en esta realidad casi virtual. Tron creó un mito acerca de lo que
estaba ocurriendo en nuestra cultura en ese momento. También el hecho de que no fuera considerada como el máximo éxito
comercial del momento —si bien tuvo un enorme impacto en la cultura popular, y en el cine en particular—. Uno guarda en su
corazón una película que, a pesar de ser tan especial y única, fue quizás ligeramente desatendida. Creo que es la
combinación de estas dos cosas lo que genera esta experiencia tan apasionante. Cada vez que recibo un papel oficial con
horarios de la programación o algo así, que lleva el logotipo de Tron en el margen superior, no puedo creer que
formo parte de ella. Al igual que el personaje de Jeff en la primera película, siento que fui absorbido por el mundo de
Tron… y me fascina.
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