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Louise Bourgoin
Louise Bourgoin
Fecha: Septiembre 2010Por: CineFantastico.com


Debutó en La Curva de la Felicidad, y luego la hemos visto en papeles secundarios en films como Sweet Valentine o El Pequeño Nicolás. Luc Besson decidió arriesgarse con ella para que encarnase a Adele, el personaje de los cómics de Jaques Tardi, en su adaptación cinematográfica.

Louise Bourgoin
Louise Bourgoin
Adele y el Misterio de la Momia
Adele y el Misterio de la Momia
Pregunta: ¿Estabas familiarizada con el trabajo de Jacques Tardi antes de que Luc Besson te ofreciera el papel de Adèle Blanc-SEC?
Louise: Sí, había leído y me encantaban los nueve álbumes de la serie. Adèle Blanc-SEC es una de las pocas heroínas de historietas que no es solo una chica linda y tonta. Ella no se esmera en ser particularmente agradable con las personas. Es una mujer fuerte y muy cáustica, y eso es lo que me gusta de ella. En cuanto a Tardi, para mí, sus historias son bastante poco convencionales. Los finales son siempre muy sorprendentes, no ocurre nada de manera predecible. El hecho de que narre la historia sin que estén todos los elementos totalmente definidos hace que su trabajo sea totalmente impertinente y original.

P: Dime cómo conociste a Luc Besson.
L: Su ayudante me llamó a mediados de la semana para preguntarme si podría reunirme con él, sin darme más detalles. Nos reunimos al día siguiente. Me dio el guión, que leí esa misma noche. Llamé a Luc enseguida para decirle que quería hacerlo como diera lugar. Al día siguiente, cuando nos reunimos, me dijo: "¡Tú eres Adèle!" La negociación nos tomó apenas 24 horas. Me sentí muy orgullosa de que me diera un papel tan polifacético y de que tuviera fe en mí, a pesar de mi experiencia relativamente corta en el cine. Yo no podía esperar para iniciar los ensayos, y como Luc es tan perfeccionista y trabajador, pude prepararme con muchos meses de antelación, algo que fue maravilloso.

P: ¿Cómo es trabajar con él?
L: Es como trabajar con Superman. Él duerme tres horas por noche, se ocupa del montaje, de la filmación y siempre tiene tiempo para su familia, los actores y el equipo, se mantiene concentrado y objetivo, y tiene muy claro y obtiene exactamente lo que busca. Realmente tuve que hacer un gran esfuerzo y fue una experiencia increíble. Hicimos un gran trabajo en el personaje de Adèle físicamente, incluso aprendí a caminar de forma diferente; me aprendí todo el guión antes de que comenzáramos el rodaje y ensayé mis diálogos sin cesar. Luc me dijo que si podía decir mis líneas sin distraerme por tenerlo a él moviéndose a mi alrededor, significaba que lo tenía todo hecho. Por lo tanto, mientras yo iba de un lado a otro diciendo mis líneas, él me hacía bromas para intentar distraerme. Y cuando él ya no logró distraerme, supe que lo había logrado.

P: ¿Cómo te preparaste para interpretar a una heroína de cómic?
L: Lo que me impresionó por encima de todo fue la apariencia física de Adèle. Ella tiene una cara muy singular, con una nariz respingona y muchas pecas. A ella no le importa lo que ella lleva: sus sombreros en particular no tienen forma alguna, pero a ella esto le importa muy poco. Es fantástico tener un personaje femenino que no se ajuste a las normas que generalmente nos infligen a nosotras las mujeres.

Adele y el Misterio de la Momia
Adele y el Misterio de la Momia
Adele y el Misterio de la Momia
Adele y el Misterio de la Momia
P: ¿Qué rasgos del personaje tomaste particularmente en cuenta?
L: Personalmente, creo que es una ayuda enorme el tener que "transformarte" a ti misma ligeramente para meterte en un personaje. Esto es definitivamente bueno para el trabajo. A mí, siempre me ha gustado llevar disfraces, porque mi madre solo me tomaba fotos de niña cuando llevaba un disfraz. No sé por qué, pero para mi el disfraz se hizo sinónimo de fotografía, y a mí me encantaba, por lo que todos los días me disfrazaba como Davy Crockett, un hada, una mariquita...

P: Cuéntanos acerca de Adèle Blanc-SEC en la película de Luc Besson.
L: Yo diría que la Adèle de Luc es un poco más agradable que la del libro de historietas. Ella es más humana, y realmente sensible. Según avanza la historia, nos damos cuenta de que hay cosas que le hacen daño, que Adèle tiene defectos que ella intenta esconder, por supuesto. Ella es muy obstinada, alegre, conmovedora y brutalmente honesta, con un verdadero sentido del humor. Ella es una especie de Indiana Jones en femenino. La historia está repleta de aventuras fantásticas para ella, como montar un pterodáctilo, traer momias a la vida, remar Nilo abajo en un sarcófago y salvarle la vida al Presidente, pero también tiene momentos más privados, más emotivos, en particular con su hermana. Resulta realmente divertido interpretar a una heroína tan audaz y física y es raro en este tipo de película, donde las mujeres son a menudo sólo un reflejo de los hombres, conforme a un estereotipo proporcionando cosas que hacer al protagonista, que suele ser un hombre. En la película de Luc, es la heroína la que controla la acción de principio a fin. Es un papel maravilloso para una actriz.

P: ¿Cómo te llevaste con el resto del reparto?
L: Estaban todos en el set sólo unos pocos días a la vez, por lo que fue un poco frustrante, porque realmente no tenía tiempo para llegar a conocerlos, excepto a Laure de Clermont, quien interpreta a la hermana de Adèle, Agathe, y con quien me llevé realmente bien. Actuando con Mathieu Amalarico, quien interpreta al profesor Dieuleveult, fue como un sueño hecho realidad, pero la máscara de látex y las gafas oscuras que lleva en la película me hicieron sentir como si estuviera trabajando junto a una especie de Amalarico incorpóreo. Esa fue una sensación curiosa: te das cuenta de lo difícil que es actuar sin ser capaz de ver los ojos de su compañero de escena, para poder responder a su expresión. Jacky Nercessian, quien interpreta a Esperandieu, es un actor increíble que me hizo reír constantemente. De hecho, lo único que tengo son buenos recuerdos.

P: ¿Qué piensas de los escenarios de Hugues Tissandier?
L: Como antiguo estudiante de arte, reconozco que quedé sorprendido por los escenarios construidos por Hugues. Fue un verdadero shock cuando fui por primera vez a la tumba de Ramsés II. El apartamento de Adèle, su dormitorio, el baño, los adornos, todos fueron dibujados para ser iguales al libro de historietas. Hugues hizo un trabajo increíble.

Adele y el Misterio de la Momia
Adele y el Misterio de la Momia
Adele y el Misterio de la Momia
Adele y el Misterio de la Momia
P: Cuéntanos acerca del vestuario.
L: Es suntuoso. Llevo dieciocho trajes diferentes en la película. Olivier Bériot se inspiró para algunos de ellos de aguafuertes de la época, y los demás salieron directamente de su imaginación cuando no existían documentos disponibles, como por ejemplo, el vestido de tenis o el traje de safari que llevo en el desierto. Supongo que en 1912, no habían muchas mujeres jugadoras de tenis porque era esencialmente un deporte para hombres, así que no hay muchas ilustraciones. Los trajes de Adèle son un compromiso entre la moda de la época y los requisitos de la película, y tengo que decir que fue fascinante ver encajar las diferentes piezas, y que permitieran que gradualmente mi personaje cobrase vida.

P: ¿Cuáles son tus escenas favoritas?
L: Cuando leí el guión, mi favorita indiscutible fue la escena con el policía tartamudo en la estación de policía. Es una escena increíblemente graciosa. Sin embargo, me sentía tan ansiosa por hacerla que me sometí a demasiada presión y fueron necesarias varias tomas para hacerlo bien. La escena con Patmosis, la momia que es físico nuclear, que se sale de su cajón de vidrio en mi apartamento para pedirme una taza de te, es muy graciosa también. La escena de tenis es estéticamente atractiva y divertida. En 1912, una mujer tenía que jugar al tenis de una manera muy elegante. Tuve que tomar lecciones para aprender la forma en que se movían en aquel entonces, convirtiendo cualquiera de los saques o el servicio en una especie de paso de ballet, golpeando la bola al tiempo que levantaba la pierna y mantenía la pose sobre las puntas de los dedos del otro pie. Fue bastante complicado, pero se ve bien en pantalla. Y luego, por supuesto, está la escena donde Adèle cabalga sobre el pterodáctilo. Luc encontró a un domesticador de pterodáctilos, algo que no tenía ni idea que existiera aún (comenta entre risas), y me entrenó durante tres meses, comenzando a diez metros del suelo hasta volar tan alto como la Torre Eiffel sin silla y sin arnés. Confieso que me sentí bastante complacida conmigo misma. Comparado con esto, el camello en Egipto resultó pan comido.



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