Entrevistas  Noticias  Películas  Biografías  Artículos
 Historia  Foro  Estrenos  Enlaces  Contacto

 CineFantastico.com >> Artículos
Cowboys & Aliens: diseño de producción
Cowboys & Aliens: diseño de producción
Fecha: Agosto 2011Por: CineFantastico.com
 
Al director artístico Scott Chambliss le encargaron la tarea de mantener el equilibrio entre los dos mundos visualmente tan diferentes de Cowboys and Aliens, y lo logró con sus inconfundibles diseños. “Cuando uno oye el título”, dice el productor Roberto Orci, “es fácil conjurar imágenes de tipos a caballo con fusiles Stetson huyendo al galope de unos platillos volantes. Pero el enfoque de Scott fue fundir esos dos mundos, haciendo referencias subliminales al Viejo Oeste en su diseño de los alienígenas y de su mundo”.

Cowboys & Aliens
Cowboys & Aliens
Cowboys & Aliens
Cowboys & Aliens
Para mantener la integración de los dos géneros, toda la quincallería alienígena, como armas, vehículos, etc. (así como la torre alienígena y sus obras) tenía que estar hecha a la medida de la sensibilidad y la imaginación de la gente del siglo XIX. El director Jon Favreau pidió una ambientación en los umbrales de la Revolución Industrial... una con ferrocarriles, barcos de vapor, telégrafos y máquinas con un montón de piezas en movimiento. Eso es el futuro, visto desde el punto de vista de finales de la época victoriana.
Inspirándose en las esculturas del artista norteamericano Lee Bontecou y en las formas angulosas y abruptas de la arquitectura Brutalista, la quincallería alienígena está muy lejos de los aparatos de alta tecnología o las asépticas armaduras de gran parte de la imaginería de la ciencia-ficción. Cruda y siniestramente biológicas, las tecnologías de pesadilla de los alienígenas van desde las aeronaves alienígenas con forma de insecto de 10 alas (y que extienden sus largos tentáculos metálicos parecidos a látigos para capturar a sus presas) hasta las gigantescas mesas de vivisección, con sus enormes abrazaderas y su decrépita superficie parecida a una piel, con incrustaciones de la sangre de sus víctimas.

Enterrados muy por debajo de la superficie de la Tierra están los seres queridos de Absolution, las víctimas de los alienígenas... y el auténtico motivo del ataque de los alienígenas. Los laberínticos túneles donde los alienígenas extraen el valioso recurso que han encontrado, y donde guardan como rehenes a sus especímenes humanos, se construyó con el nombre de “plató de la cueva”. Eso equivalía a una serie de espacios subterráneos que se correspondían con la remota zona debajo del desierto de Nuevo México en donde ha aterrizado la nave alienígena, y donde tiene lugar la batalla final.

Después de pasar varios meses preparando las localizaciones en Nuevo México, Chambliss abandonó al grupo, que siguió filmando en ese estado, mientras que él regresaba a los estudios 6 y 27 del complejo de Universal Studios. Allí, él y su equipo pasaron meses construyendo dos asombrosos entornos. Chambliss explica así ese plató de más de 6.000 metros cuadrados: “Queríamos que pareciera que la cueva está a varios kilómetros bajo tierra y que no se acaba nunca. Esos diminutos túneles desembocan en unos espacios enormes e imponentes, para luego volverse a cerrar en zonas donde hay que reptar y en donde los alienígenas les hacen cosas indecibles a sus cautivos humanos”.

Además de la serie de túneles por donde corren Jake y Ella para liberar a los rehenes humanos y poner fin a la invasión alienígena, la caverna incluía la cueva donde los prisioneros son colgados como animales en el matadero... por no mencionar la sala de cirugía en donde los alienígenas llevan a cabo vivisecciones de los humanos.
El director artístico encontró una manera innovadora de crear la ilusión de un vasto espacio subterráneo para el periplo que inician Jake y Ella tras penetrar en la torre alienígena. Chambliss y su equipo crearon un plató modular...un intrincado rompecabezas de rocas enormes y oscuras y de suelos con piezas intercambiables que se podían colocar en distintas configuraciones para acomodar a los actores y al equipo de filmación. Gigantescos “icebergs de piedra” que medían hasta 5 metros de alto eran izados mediante un sistema de poleas o transportados cuando Favreau quería cambiar los platós.

Cowboys & Aliens
Cowboys & Aliens
Cowboys & Aliens
Cowboys & Aliens
Bajo el plató de la caverna, en el estudio 27, Chambliss elaboró un ambiente muy diferente pero no menos terrorífico para una de las escenas anteriores de la película: el primer encuentro cara a cara con los alienígenas. Para centrar la escena, Jake, Dolarhyde, Ella, Doc, Meacham y el joven Emmett han partido en persecución de sus atacantes. Mientras cabalgan por las altiplanicies del desierto, ven algo raro a lo lejos: un barco de paletas vuelto cabeza abajo. Preocupante, ya que no hay ningún río en cientos de kilómetros. Algo ha cogido a ese barco fluvial y lo ha tirado en mitad del desierto como si fuera un juguete roto.
Nuestros héroes buscan refugio contra una tormenta cuando se tropiezan con el barco volcado. A medida que Emmet deambula por la nave explorando los escombros, el espacio se va volviendo más amenazador. En ese lugar al revés, atraviesa un arco y entra en el casino principal. Sus mesas de juego y el piano yacen rotas por los suelos, mientras que las sillas cuelgan de las vigas y unas grandes rocas sobresalen del casco. En un rincón, una sombra acecha.
Tras documentarse sobre los barcos fluviales de la época, los artistas conceptuales realizaron algunas ilustraciones para mostrar el aspecto que debería tener el buque intacto. Comenzando con modelos de poliuretano de un barco intacto, los artistas destrozaron el diseño para ver el aspecto que tendría el escenario si un barco hubiera volcado. “Es una combinación entre crear algo basado en un objeto real y que es, al mismo tiempo, una escultura muy abstracta”, dice Chambliss, “teniendo a la vez siempre en mente que necesitábamos conseguir que fuera un espacio dinámico y poco corriente para los actores”.
Basándose en los modelos de los artistas, el equipo de Chambliss construyó el armazón del plató del revés. Con sus ventanas rotas, superficies irregulares y paredes destrozadas, el barco fluvial incluía algunos trofeos de caza en las paredes, así como espejos rotos y lámparas de queroseno. Cuando llegó el momento de montar el escenario, comenzó la diversión. Dice riendo Chambliss: “Teníamos unos muebles preciosos, mesas de casino, sofisticados candelabros, sillas, pinturas enmarcadas... y entonces tuvimos que destrozarlo todo. Los miembros del equipo y yo nos divertimos mucho tirando cosas por ahí, pateando esto y destrozando lo de más allá, viendo dónde aterrizaban y decidiendo qué era lo que funcionaba”.

Russell Bobbitt, encargado de atrezzo de Iron Man y Star Trek, se unió al equipo con el reto de elaborar un mundo del siglo XIX con utillería, desde las armas hasta las botellas de whisky. Él y su equipo mezclaron los trabajos de documentación sobre la época con fantasías de su invención para crear una batería de elementos de atrezzo de tres mundos diferentes pero convergentes.

Los chiricaua son una fuerza formidable que se une a una ya de por sí insólita alianza de cowboys, cuatreros y barones del ganado para luchar contra los alienígenas. Históricamente, esa tribu fue una de las últimas tribus indias resistentes que lucharon contra las incursiones en sus tierras. Su terca resistencia a la colonización blanca les llevó prácticamente a la extinción, dejando tras ellos pocos datos sobre su forma de vida.
Los pocos registros escritos o fotográficos de los chiricauas se crearon años después de la época en la que se desarrolla nuestra historia, y a menudo resultaban poco fiables. Los sujetos de las fotos tomadas casi en tiempo real tenían por lo general una pose muy elaborada creada por fotógrafos europeos, quienes cambiaban sus ropas y los objetos que portaban para que encajaran con la imagen que los blancos tenían de los indios y de lo que pensaban que debían representar los indios.

Cowboys & Aliens
Cowboys & Aliens
Cowboys & Aliens
Cowboys & Aliens
Lo que está claro es que los apaches eran guerreros diestros y bien armados. Utilizaban sus arcos y sus flechas, hachas y escudos con una precisión increíble, y conseguían rifles y pistolas mediante tratos con los colonos europeos o robándoselos. Bobbitt y su equipo colaboraron estrechamente con los asesores técnicos apaches en el tema del armamento tradicional, desde letales garrotes y piedras talladas a lanzas, pasando por escudos hechos de varias capas de cuero crudo entretejidas alrededor de un armazón y luego puestos a secar hasta que se volvían duros como piedras.
Bobbitt explica: “Aprendimos las clases de plumas que hay que usar (pavo), la longitud que tienen que tener los arcos (nunca más de un metro ni menos de 75 centímetros), y todo, desde las lanzas hasta los carcaj, se hizo correctamente bajo la supervisión de nuestros asesores”.

Oliver Enjady, asesor técnico apache, y asesores de los apaches mescaleros llegaron incluso a pintar para el equipo de Favreau varios escudos utilizados durante la ceremonia de la danza guerrera. Recuerda Enjady: “Les dije que los dibujos no eran apaches, y fueron y me trajeron un poco de pintura. Saqué a cuatro hombres del grupo, y pintamos los escudos que aparecen en la película”.

Como Nuevo México está lleno de historia del antiguo Oeste, equipar a los cowboys y colonos de la película fue una labor mucho más fácil. La pequeña Biblia que lee Meacham después de que los alienígenas ataquen al pueblo es realmente un ejemplar antiguo de alrededor de 1860. Bobbitt y su equipo tuvieron la suerte de encontrar a un herrero local que utilizaba herramientas de aquella época (forjadas en un horno construido por el propio herrero) para fabricar las chapas del sheriff Taggart y sus ayudantes. Además, el equipo encontró a uno de los pocos fabricantes de daguerrotipos en activo para que creara la misteriosa fotografía de Alice que Jake descubre oculta en su sombrero.

Aparte de su sombrero y su caballo, la pistola de un cowboy es su más preciada posesión. El coronel Woodrow Dolarhyde es uno de los pocos hombres ricos de nuestra historia y su arma, un Colt Uberti del ejército de 1873, su ricamente adornada funda y sus cartucheras reflejan su historia y su posición social. Thell Reed, un pistolero de westerns y uno de los mejores entrenadores en armamento de Hollywood, colaboró estrechamente con los actores en las semanas anteriores al rodaje. Reed no sólo les enseñó a manejar sus armas de época, sino que también les enseñó algunas de las florituras características del uso de las armas en los westerns. “Thell les enseñó a voltear el arma, a apretar correctamente el gatillo”, dice Bobbitt, “y les enseñó algunos movimientos alucinantes, como por ejemplo a poner de nuevo derecha el arma antes de volver a enfundarla en la cartuchera”.

Mientras que el Colt con mango de nácar encajaba perfectamente con un coronel retirado y además acaudalado ganadero, Jake despierta al principio de la película sin pistola. Eso no está bien, así que les quita un arma a los tres hombres que caen sobre él en el desierto... y al final termina con un Colt Navy de 1851 que le quita a un chófer de diligencia muerto. Sin embargo, para Jake no es una pistola, sino la extraña pulsera de metal que lleva en una muñeca la que se convierte en su arma más característica (y más letal).
El “detonador” es el nombre que el grupo le dio al grueso brazalete de metal que nuestro héroe encuentra en su muñeca cuando se despierta al principio de la historia. Durante el letal ataque de los alienígenas contra Absolution, la banda de metal se transforma, y Jake (y también todos los demás) se da cuenta de que tiene el arma más poderosa para protegerles frente al ataque alienígena. Crear esa pieza futurista sujeta al brazo de Jake les planteó a los realizadores un gran reto de diseño.

Queríamos un objeto que no hiciera que todo el mundo se parara a mirar cuando lo viera”, explica Bobbitt, “así que se diseñó para que pareciera algo que les pudiera resultar familiar, una especie de esposas, algo que podría haberse utilizado para apresarle”.

Al igual que muchos de los elementos alienígenas de la película, el detonador es una mezcla de documentación histórica e invención fantástica. Con su bruñida superficie de acero marrón y un mecanismo parecido al de un reloj, se hizo con la intención de que pareciera algo que se pudiera encontrar en el Oeste en 1875. Aunque algunos de los movimientos del arma han sido retocados con gráficos por ordenador, gran parte de ella (con sus luces y sus piezas en movimiento) es real. Se necesitaron duplicados de las armas, sobre todo de las viejas pistolas, para el rodaje, pero se crearon en total más de 30 detonadores para adaptarlos a distintos tipos de escenas, de acción y de meteorología.

 
Búsqueda dentro del web

Sindicación RSS