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Piratas del Caribe 4: localizaciones
Piratas del Caribe 4: localizaciones
Fecha: Abril 2011Por: CineFantastico.com
 
Definitivamente queremos llevar a la audiencia a una travesía diferente de todo lo que han visto en las películas anteriores de la saga”, comenta el productor Jerry Bruckheimer. “En esta entrega tenemos un brillante ganador del premio Oscar: el diseñador de producción John Myhre, quien fue convocado por Rob Marshall. Con él filmamos en nuevas locaciones, desde Hawái hasta el Caribe y Londres”.

Piratas del Caribe: en mareas misteriosas
Piratas del Caribe: en mareas misteriosas
Gordom Sim y John Myhre
Gordom Sim y John Myhre
Los realizadores y Myhre (quien ganó sendos Oscars por su dinámica recreación de la era del jazz en Chicago y por su poderosa evocación de Kyoto en Memorias de una geisha) armaron un equipo para explorar ideas, conceptos y sueños para la película. En este grupo estaba el decorador Gordon Sim (quien compartió el premio Oscar con Myhre por Chicago), el supervisor de dirección de arte Tomas Voth, el supervisor de director de arte Gary Freeman y un amplio conjunto de diseñadores, dibujantes y artistas, que trabajaron a ambos lados del Pacífico y el Atlántico.

Pese a que filmamos las primeras tres películas mayormente en el Caribe”, explica Jerry Bruckheimer, “para En Mareas Misteriosas requeríamos paisajes tan hermosos que representaran prácticamente una belleza de otro mundo”. Tras muchas búsquedas de locaciones, los realizadores eligieron las islas hawaianas de Kauai y Oahu, cada una con sus particulares atributos de tierra y mar.
Ambas islas, especialmente Kauai, tienen extraordinarias selvas, montañas y costas”, agrega Rob Marshall. “Son tan exuberantes, grandes y sorprendentes. Oahu también tiene preciosos paisajes, así que filmamos allí todas las escenas del mar, incluidas las que suceden a bordo del barco de Barba Negra”.

Tal como lo imaginó John Myhre, el navío de Barbanegra es una imponente, aterradoramente hermosa y brutal bestia del mar; una prolongación de la visión oscura de la vida (¡y de la muerte!) que el propio Barbanegra posee. Con los huesos de sus víctimas expuestos en él –moldes de huesos de brazos y piernas, paredes hechas de calaveras- y la noción de que Barbanegra quema a sus víctimas en una caldera gigante ubicada en la popa del barco, el set –una nave completamente funcional- es uno de los escenarios para tener muy en cuenta. Su mascarón de proa está inspirado en la bandera del real Barbanegra; un esqueleto con grandes cuernos sosteniendo una copa de vino en una mano y una lanza en la otra, como si estuviera brindando con sus víctimas.

El Queen Anne’s Revenge no sólo fue el escenario de numerosas escenas de acción y choques sobrenaturales, sino también de un baile a la luz de la luna entre el Capitán Jack y Angélica, con toques de romance, decepción y enfrentamiento, coreografiado por el productor ejecutivo John DeLuca y basado en la música que, con la mandolina, interpretó Stephen Graham como Scrum.

Dejando atrás las celestas costas de Hawái, el elenco y equipo de En Mareas Misteriosas voló a Los Ángeles, donde filmaron por unos pocos días en la costa de Long Beach a bordo del crucero ‘HMS Surprise’, una hermosa réplica de la fragata británica de 1757 ‘HMS Rose’, que sirvió como sustituto del Providence, bajo el comando del Capitán Barbossa.

John Myhre en Kauai
John Myhre en Kauai
El Queen's Anne Revenge
El Queen's Anne Revenge
Después trabajaron en el extraordinario set de White Cap Bay, de 105 metros de largo y casi 7 de profundidad, diseñado por John Myhre y erigido con gran pericia por el supervisor de construcciones Greg Callas y su equipo de los estudios Universal en Los Ángeles.
Perfecto para las complicadas escenas de agua, el escenario de White Cap Bay –una serie de tanques de concreto interconectados- era un ambiente completamente controlado que permitió construir un set por encima o arriba de éste y luego hundirlo.
White Cap Bay es el comienzo del viaje en busca de la Fuente de la Juventud”, comenta Myhre. “Es donde, se sabe, las sirenas se han juntado durante cientos de años, implantando el terror en los corazones de marineros y piratas”.

Junto con SyrenIa, la criatura que encarna Astrid Bergès-Frisbey, otras sirenas se encarnaron en siete estupendas modelos y actrices, y en un talentoso equipo de 22 nadadoras sincronizadas (algunas de ellas competidoras en los Juegos Olímpicos de Pekín, en 2008), organizado y coreografiado por Candace Hipp. Este grupo fue registrado con trajes de captura de la interpretación para ser luego convertido en un conjunto de verdaderas sirenas gracias a los efectos especiales de Charles Gibson y Ben Snow, de Industrial Light & Magic.

Luego, la cuadrilla de En Mareas Misteriosas se mudó, finalmente, al Caribe auténtico, para filmar en Puerto Rico el Castillo San Cristóbal (ubicado en el Viejo San Juan), que sirvió como el exterior del castillo español, y en una isla desierta llamada Palominito, al este de la ciudad costera de Fajardo.

La última parte de la travesía llevó al equipo y elenco a Inglaterra, una locación muy especial para la saga Piratas del Caribe. “Uno de los aspectos más emocionantes de este film”, cuenta Bruckheimer, “es que, por primera vez, tuvimos a Londres como escenario para una parte de la historia, en lugar de quedarnos únicamente con las junglas, los océanos y los escenarios coloniales del Caribe. Realmente, eso da al film una apariencia y una sensación completamente diferentes”.

A pesar de que los respetados estudios Pinewood, en las afueras de Londres, proveyeron a John Myhre, al supervisor de dirección de arte Gary Freeman y a su gigantesco departamento de arte de un enorme espacio donde construir los sets, algunos de los más históricos edificios de la zona también estuvieron presentes en el film.
El Old Royal Naval College (antigua universidad naval) en Greenwich, Inglaterra, un extraordinario conjunto de edificios históricos que datan de finales del siglo XVII y mediados del XVIII, se convirtieron en el lugar de rodaje por más de tres semanas.
Una gran porción de ese lugar, incluidos los exteriores de la Capilla de San Pedro y San Pablo, Grand Square, Queen Mary Court y construcciones que actualmente sirven a la Universidad de Greenwich y Trinity College of Music también se utilizaron para la emocionante secuencia de la persecución de carruajes que se ve en el film.
Otros exteriores en Inglaterra se filmaron en el palacio Hampton Court Palace de Londres -que fuera antiguamente el hogar de Henry VIII-, para la escena del sorpresivo arresto del Capitán Jack por los guardias reales, y en el histórico Knole House en Sevenoaks, Kent, una extraordinaria mansión campestre del siglo XV construida por el arzobispo de Canterbury, que sirviera de hogar a la familia Sackville desde 1604.

Piratas del Caribe: en mareas misteriosas
Piratas del Caribe: en mareas misteriosas
Piratas del Caribe: en mareas misteriosas
Piratas del Caribe: en mareas misteriosas
Pero el fuerte del trabajo de John Myhre fue, sin dudas, el coloso set de la Fuente de la Juventud. Su concepto final fue diseñado por Myhre y su equipo de directores artísticos, y brillantemente ejecutado por el departamento de construcción liderado por Andy Evans, en el célebre set 007 de los estudios Pinewood, los más grandes de Europa. Ocupando prácticamente cada rincón de sus casi 20 mil metros cuadrados –el único espacio lo suficientemente amplio como para dar vida a la visión de Myhre- el set tomó tres meses en construirse.



 
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