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Bela Lugosi, Boris Karloff, Vincent Price, Peter Cushing,
Cristopher Lee... La historia del género fantástico ha ido creando (y siendo creada por)
mitos, convirtiendo actores en leyendas, iconos, estrellas. ¿Pero, y ellas? Muy pocas han alcanzado
el grado de popularidad y reconocimiento de sus compañeros masculinos. Sirva este repaso a las más
destacadas de pequeño homenaje a las reinas del cine fantástico, tanto a las que se irán
nombrando como a las muchas otras que se habrán quedado fuera.
El término "scream queen" es relativamente moderno. Se refiere a aquellas actrices que han hecho del grito
un recurso artístico más a lo largo de varias películas (en su mayoría de serie B). Por ello
no es de extrañar que se refiera principalmente a un grupo de actrices de los años 80, aunque el término
ha tenido un carácter retroactivo. No obstante, vamos a hacer un repaso de todas las actrices de género, se les
pueda aplicar este título o no.
 Fay Wray |
 Evelyn Ankers |
A Fay Wray se le llama ocasionalmente "la primera scream queen". Su papel en King
Kong (1933) le vale por sí solo para obtener tal reconocimiento, pero no podemos olvidar que Fay protagonizó
títulos como Doctor X (1932), el Malvado Zaroff (1932), una de las primeras versiones de los Crímenes del
Museo de Cera (1933), o the Clayrvoyant (1934). Claro que si hablamos de mujeres de los años 30, las chicas de la etapa
dorada de la Universal no pueden quedar fuera. Helen Chandler fue la primera en Drácula (1931), pero
Elsa Lanchester es la más popular, sin duda. Su doble papel en la Novia de Frankenstein (1935) sería la primera
de varias incursiones en el género a lo largo de su carrera. Con la llegada del declive de la etapa terrorífica de la
Universal, la compañía busca nuevos rostros, masculinos y femeninos. El más popular fue Evelyn
Ankers, entre cuyos títulos podemos destacar el Hijo de Drácula (1943) o el Hombre Lobo (1941).
Precisamente en el Hombre Lobo se creaba otro
pequeño mito de la Universal, la veterana Maria Ouspenskaia. Otros rostros populares
fueron la india Acquanetta (cuyo fichaje tiene más de campaña de imagen que de otra cosa),
En la RKO, tanto Simone Simon como Elizabeth Francis empezaban con la Mujer Pantera
(1942) una carrera con varios títulos terroríficos. Volviendo a la Universal, allí
interpretó Anne Gwynne el papel más popular de su larga filmografía fantástica, como
protagonista de la Zíngara y los Monstruos (1944).
Como sabemos, los años 50 estuvieron más pendientes de la ciencia ficción que en el terror. Por ello,
los papeles femeninos no suelen ser tan populares como para crear las estrellas que el terror produce en serie. No obstante,
esta década nos descubre nombres como Anne Francis, que con Planeta Prohibido (1956) llega a la fama (no
sería su única incursión en el género) o Julie Adams, la protagonista de la Mujer y el
Monstruo (1954).
 Barbara Steele |
 Ingrid Pitt |
Pero es en la serie B donde se forjaron más pequeños mitos como Allison Hayes, que
tras varios papeles en films de terror, alcanzaría su máxima cota de popularidad tras el Ataque de la Mujer de 50
Pies (1957).
Pero si los 50 fueron escasos en mitos, los 60 fueron todo lo contrario. La reina indiscutible no puede ser sino Barbara Steele,
empezando con sus films italianos con Bava o Freda (la Máscara del Demonio (1960), L'Orribile Segreto del
Dottor Hichcock (1962)...) hasta sus colaboración en los films sobre Poe de Roger Corman (el Péndulo de la
Muerte en 1963). Precisamente en esos films de Corman, nombres como el de Sandra Knight se iban haciendo un pequeño
hueco en la historia del cine fantástico. También la televisión iba ofreciendo sus mitos, como Yvonne De Carlo
(Lily en los Munsters) o su tocaya Yvonne Craig (Batgirl en la serie televisiva Batman, donde Julie
"Catwoman" Newmar también obtuvo gran popularidad).
En otro terreno, Russ Meyer iba descubriendo sus
primeros mitos. Tura Satana y Haji se dejaron ver por primera vez en Faster Pussycat Kill! Kill!
(1965), y les seguirían todas las neumáticas "vixens" como Uschi Digart, Kitten Natividad, Raven De La Croix,
Erica Gavin... Sin embargo, la Hammer fue la compañía que descubrió
a buena parte de las reinas del terror de los 60 y los 70. Las más populares fueron Ingrid Pitt, protagonista entre otras
de the Vampire Lovers (1970) o la Condesa Drácula (1971); y Caroline Munro, a quien pudimos ver primero como
la inmóvil esposa del Doctor Phibes, y después en Drácula 73 (1972) o como esposa del Capitán
Cronos (1973). Pero no fueron ni mucho menos las únicas vampiresas de la Hammer.
 Caroline Munro |
 Soledad Miranda |
Ahí estaban Madeline Smith (el Sabor de la Sangre de Drácula en 1970), Veronica
Carlson (Vampira en 1974), Martine Beswick (Dr. Jekyll y su Hermana Hyde en 1971), Barbara Shelley
(Drácula, Príncipe de las Tinieblas en 1965) o Linda Hayden (el Sabor de la Sangre de Drácula) por citar algunas.
Otras actrices muy populares fueron Faith Domergue (Cuyo título más popular, no obstante, fue Esta Isla, la Tierra en 1954) y Dyanne Thorne,
que encarnó a la famosa Ilsa, la sádica oficial alemana.
Mientras, en otros países también iban surgiendo estrellas del cine de terror. Así en Italia
cobraba fama Edwige Fenech, por ejemplo. En España, hay dos grandes nombres que sobresalen por méritos propios por encima del resto:
Helga Liné y Soledad Miranda.
La primera, pese a ser alemana, hizo carrera en España en títulos
como el Espanto Surge de la Tumba (1973), Santo contra el Doctor Muerte (1973) o la Orgía Nocturna de los Vampiros (1973). La
segunda, sevillana de pura cepa, debe sus títulos más populares como (19) o (19) a su colaboración con Jesús Franco. Un
trágico accidente de coche privó de una popularidad aún mayor a esta actriz. Otras destacadas fueron Teresa Gimpera, Diana Lorys o, por
supuesto, Lina Romay, la que acabaría siendo pareja de Jesús Franco en la vida real y en decenas de films.
Volviendo al panorama internacional, las musas de finales de los 70 y que acabarían siendo grandes estrellas de Hollywood son Jamie Lee Curtis y
Sigourney Weaver, por protagonizar las sagas de Halloween y Alien respectivamente.
A su sombra, otras como Adrienne Barbeau, que aprovechó
su matrimonio con John Carpenter para aparecer en films como la Niebla (1980). También aparecería
en títulos como la Cosa del Pantano (1982) o Creepshow (1982). Y ya estamos en los 80, década de la
invasión de las scream queens. Todas son protagonistas de una gran cantidad de largometrajes de serie B, se desnudan con
asiduidad, y gritan como nadie. Y hay 3 que son las reinas entre las reinas: Linnea Quigley, Michelle Bauer y Brinke
Stevens. La primera, guapa y menudita, protagoniza la Noche de los Demonios (1987) o el Regreso de los Muertos Vivientes (1985). La
Bauer es la más explosiva, y se dio a conocer con la Tumba (1987) y Nightmare Sisters (1987). La tercera,
con sus característica delgadez y sus exóticos rasgos, se paseó por películas como Slumber Party Massacre (1982) o
Warlords (1988).
 Jamie Lee Curtis |
 Linnea Quigley |
Las tres coincidieron entre sí varias veces, bajo las órdenes
de Fred Olen Ray o David DeCoteau, artífices en buena medida de gran parte del mito "scream queen" de los 80.
Otras muy populares fueron Monique Gabrielle (Vampiros del Espacio en 1988), Sybil Danning (Aullidos 2 en 1982)
o Jewel Shephard (el Regreso de los Muertos Vivientes en 1985). Sin olvidar a Barbara Crampton, la protagonista
de Re-Animator (1985) y otros films de Yuzna/Gordon.
Durante los 90, estas "scream queens" han seguido protagonizando los films de bajo presupuesto junto a nuevas estrellas del terror. La
compañía Troma ha servido de plataforma a algunas como Lisa Gaye, Phoebe Legere o Debbie Rochon,
quizás la más popular de entre las surgidas en los 90.
Más populares por sus films de "acción desnuda" (de Andy Sidaris, por ejemplo), thrillers eróticos,
etc... pero con algunos papeles dentro del género podemos incluir a Shannon Tweed, Nikki Fritz o Julie Strain. Las "majors" también
han ido creando nuevos mitos para adolescentes como Sarah Michelle Gellar, Jennifer
Love Hewitt o Neve Campbell, aunque el que suscribe no cree que ninguna pueda considerarse del todo una "actriz de terror". No así
otras actrices que poco a poco se van creando una fama entre los aficionados, como son Famke Janssen (la Patrulla X en el 2000) o la deliciosa
Asia Argento, que ha trabajado con su padre Dario Argento en films como Trauma (1993) o la Sindrome di Stendhal (1996).
 Michelle Bauer |
 Brinke Stevens |
Ni que decir tiene que se han quedado fuera de este repaso no muchas, sino muchísimas grandes reinas del fantástico. De la misma forma
de que tampoco cabe duda de que mientras se sigan haciendo películas, seguirán surgiendo nuevas reinas, reinonas y princesas del grito que, en
segundo plano o no, irán escribiendo la historia del género y dejando su huella en él.
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