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Que las películas han dado a muchos (buenos y malos) videojuegos ha sido costumbre desde que la Disney y Mattel preparasen juntos la película y los videojuegos de Tron, iniciando las presencias de personajes del cine en las pantallas de nuestros ordenadores y consolas. Ya pocos taquillazos no tienen su videojuego correspondiente.
Sin embargo, el sentido contrario no ha sido tan habitual y para nuestra desgracia, pocas veces satisfactorio.

Maniac Mansion |

Carmen Sandiego |
Si dejamos aparte series y films de animación (la mayoría de ellos japoneses) y nos centramos en productos con
actores de carne y hueso, probablemente la primera adaptación fuese King Koopa's Kool Kartoons, un programa del
Verano de 1989, en el que el villano de Super Mario Bros presentaba dibujos animados a lo Leticia Sabater.
Más destacable resulta la serie canadiense Maniac Mansion (1990). Vagamente basada en la aventura
gráfica de LucasArts, narraba las aventuras de la familia Edison, una especie de Munsters
con doctor loco, hijos mutantes... Duró tres temporadas.
Carmen Sandiego, protagonista de varios juegos educativos en los que los más pequeños buscaban a la
ladrona a través de países y momentos históricos, también tuvo varios concursos televisivos con
su nombre, por supuesto de preguntas para los más peques.
El juego de preguntas You Don't Know Jack también fue convertido a show televisivo en los 90.
Pero, volviendo al cine, que es lo que nos interesa, la primera adaptación cinematográfica de un
videojuego fue Super Mario Bros, en 1993. Mario apareció por primera vez en el clásico
Donkey Kong en 1981. Dos años después Nintendo le dedicaba juego propio y lo convertía en la imagen de su marca.
La película es horrorosa, y presagiaba todos los despropósitos que estaban por venir. Ni siquiera Bob Hopkins (como Mario), John Leguizamo ni Dennis Hopper levantaron un bodrio en el que sorprendía la oscura ambientación, que rápidamente contrastaba con el mono rojo de fontanero de Mario, símbolo de un videojuego que rebosa claridad, alegría y en el que en cualquier momento
podría aparecer un Teletubbie. El guión fue reescrito innumerables veces durante el rodaje, en el que se fueron alternando 3 directores.

Super Mario Bros |

Double Dragon |
Aunque quizá Super Mario Bros no fuese tan mala viendo lo que estaba por llegar. Las productoras decidieron que
los videojuegos más fáciles de adaptar, y con éxito asegurado, eran los de lucha (muy populares desde siempre, pero especialmente por aquel entonces). Al primer juego al que echaron ojo fue a Double Dragon, publicado por Arcadia en 1988, que gozaba ya de varias continuaciones. En el juego, dos hermanos (Billy y Jimmy Lee) luchan en una ciudad casi que post-apocalíptica contra una banda callejera
que ha secuestrado a Marian, la novia de Billy. En la película, de 1994, los hermanos deben luchar para proteger su mitad de un talismán mágico, mientras que el malvado personaje (encarnado por Robert Patrick) que posee la otra mitad intentará robarles la suya. Primeros papeles protagonistas de Mark Dacascos y la "ultrahot" Alyssa Milano, interpretando a Jimmy y Marian respectivamente. Pocas similitudes con el juego, y muchas razones para considerarla un nuevo despropósito. Entre la película y una pésima quinta parte del videojuego la fama
de Double Dragon se esfumó, tardando 9 años en aparecer un nuevo juego de la saga.
Y cuando pensábamos que ya no se podía hacer peor... llegó el horror. El videojuego Street Fighter pasó sin pena ni gloria en 1988. Pero en 1992, el Street Fighter II de Capcom era la máquina favorita en cualquier salón recreativo. Su historia era nula: un luchador viajaba por países luchando contra personajes autóctonos (España quedaba representada por Vega, una mezcla de Jason, Freddy Krueger y Manolete). Los guionistas de la película (de 1994) tampoco se exprimieron el cerebro para su historia, el malvado Bison es un dictador ayudado por luchadores malos, al que los buenos
deben derrotar (probablemente George Bush sea un fan acérrimo del film). El pobre Raul Julia (que falleció tras finalizar el film) es la perla en un reparto delirante encabezado por esos monstruos de la actuación que son Jean-Claude Van Damme y Kylie Minogue (A nuestro Vega, por cierto, lo interpretó un indio navajo, arruinando nuestro sueño de ver debutar a Jesulín en la gran pantalla). Eso sí, pese a todo recaudaron el triple de lo que costó la película.

Street Fighter |

Mortal Kombat |
Así que, si los films de lucha dan beneficios... pues se hace otro, está claro. Mortal Kombat (Acclaim, 1993) fue un videojuego polémico. Se podría hablar de sus entonces soberbios gráficos (conseguidos con la novedosa técnica de digitalizar actores reales), pero lo
más comentado en los medios fue su violencia, ya que permitía matar a tus enemigos (como si en los otros juegos de lucha tuviésemos que suponer que el que pierde se desmaya), además de forma muy gráfica (arrancándoles la columna vertebral, por ejemplo). La película, de 1995, la protagonizó
Christopher Lambert, en un papel algo sonrojante (Cameron Díaz y Brandon Lee estaban en el reparto, pero una lesión de la primera y la muerte del segundo lo impidieron), y probablemente fue la primera en ser medianamente fiel al juego. Como premio, tuvo el éxito suficiente para permitir una secuela en 1997, Mortal Kombat: Aniquilación, y una serie de 22 capítulos en 1998.
Pese al discreto éxito de las dos últimas adaptaciones, parecía que las películas basadas en videojuegos no terminaban de dar su fruto. El boom pasó rápido, y hubo que esperar hasta 1999 para encontrarse con un nuevo intento: Wing Commander. Cuando se anunció, prometía mucho. La lucha entre la Confederación y los Kilrathi había dado lugar a una exitosa saga de simuladores espaciales desde que Mindscape lanzara su primera entrega en 1990. Los juegos contaban
con las voces del mismísimo Luke Skywalker, Mark Hammil y de Malcolm McDowell, por lo que todos esperábamos verles en lo que iba a ser la nueva Guerra de las Galaxias. Al final, ni uno ni otro aparecieron (Hammill dio su voz al ordenador de a bordo) y nos tuvimos que conformar con Fredie Prinze Jr. (Sé lo que Hicisteis el Último Verano) y Matthew Lillard (Scream). Lo único que tenía que ver con Star Wars es que antes del film proyectaban el trailer de La Amenaza Fantasma.

Wing Commander |

Tomb Raider |
No obstante, la popularidad de los videojuegos crecía, gracias en parte a Internet, y la popularidad de algunos personajes rebasaba los límites de la pantalla para asentarse en los medios de información y la cultura popular. Así, Lara Croft, la protagonista de Tomb Raider (Eidos, 1996) se convirtió en el último mito erótico del siglo XX. No pasó ésto desapercibido para las productoras, y se comenzó a buscar a la actriz capaz de encarnar a la aventurera. Se habló de Diane Lane, Demi Moore, Elizabeth Hurley, Catherine Zeta-Jones y hasta Jennifer Lopez. Pero al
final la que se llevó el gato al agua fue Angelina Jolie. La película fue uno de los taquillazos del 2001, pese a no ser nada del otro mundo (aunque comparada con lo que llevamos comentado hasta ahora parecería el Ciudadano Kane de los videojuegos llevados a la pantalla). El film recuerda a ratos al videojuego, y es suficientemente bien aceptado como para estrenar otra secuela por todo lo alto en el 2003: Lara Croft Tomb Raider: la Cuna de la Vida.
Pero la fórmula del éxito resultó que no estaba en los videojuegos de acción, sino en los de terror. En 1996, Capcom había lanzado el videojuego Resident Evil. En él, la agente Jill Valentine y sus compañeros quedaban atrapados en una mansión llena de zombies creados por la Umbrella Corporation. Paul Anderson, que ya había dirigido Mortal Kombat, recogió algunas cosas sueltas de la saga (no muchas), y con ellas creó Resident Evil en el 2002, ambientándola en un complejo subterráneo. Bajo tierra habrían metido los fans a Anderson, no veían el videojuego ni el terror por ninguna parte,
aunque como film de acción tenía su gracia. Se intentó arreglar la ruptura con los fans introduciendo el personaje de Jill Valentine y acercando la ambientación de la película a la de los videojuegos en Resident Evil: Apocalipsis (2004). La tercera entrega, Resident Evil: Extinción llegará en el 2007.

Resident Evil |

House of the Dead |
Por fin se había acertado en la temática, así que lo siguiente fueron más zombies. El alemán Uwe Boll dirigía en el 2003 un guión de Dave Parker, cuyo film de zombies The Dead Hate the Living! tiene su gracia. House of the Dead también tiene su gracia. Vamos, tanta que es para partirse de risa de lo mala que es. La película (con la participación de Jürgen Prochnow, volviendo al "subgénero" tras Wing Commander), es una precuela de la saga de videojuegos de Sega,
que se inició en 1996, y mezclaba entre sus imágenes escenas del videojuego, logrando las más altas cotas de psicotronía. Tuvo su secuela en el 2005, un telefilm dirigido por Michael Hurst (Uwe Boll estaba rodando Bloodrayne) que en España se estrenó en Sitges.
También en el 2005 le llegó el turno a uno de los videojuegos más significativos de la historia. Desde que en 1993 Activision sacase Doom, los juegos de disparos en primera persona han entretenido a millones de jóvenes (y no tan jóvenes). No fue el primero de su género, pero sí el primero que explotó el modo de juego multijugador. La película la protagonizaba the Rock (Dwayne Johnson en cristiano) y contaba con la escena más fiel a un videojuego jamás hecha, un plano en primera persona de uno de los protagonistas luchando contra los monstruos de la estación espacial. La escena necesitó 14 días para rodarse. El resto de la película se debió rodar en otros 14, o eso
pareciera después de verla.

Doom |

Alone in the Dark |
Uwe Boll volvió a la carga en el 2005. Alone in the Dark es una saga iniciada en 1992 por Infogrames, que aparte de ser el primer videojuego del llamado "terror de supervivencia" (luego vendrían Resident Evil o Silent Hill), estaba más que inspirada en los relatos de
H.P. Lovecraft. En la primera entrega, el investigador Edward Carnby era encargado de averiguar los motivos del suicidio del dueño de una tétrica mansión victoriana. En la película, Christian Slater investiga la muerte de un amigo, ayudado por una eminente arqueóloga (que sólo a Boll se le ocurriría que
puede ser Tara Reid), pero esa es la única coincidencia con el original. Lo victoriano y lo "lovecraftiano" queda para los juegos. Un paso atrás en las carreras de Christian Slater y Stephen Dorff, y otro paso adelante en las iras de los jugadores hacia Boll.
Eso sí, no se puede negar que Uwe Boll tiene un buen par de... productores. Sólo así es posible reunir a Michael Pare, Ben Kingsley, Geraldine Chaplin, Billy Zane, Udo Kier, Meat Loaf, Michael Madsen y Michelle Rodriguez para realizar una tercera (!!!!) adaptación de videojuego: Bloodrayne. En el juego de Majesco Sales, Rayne es una agente secreta cuyas habilidades de semi-vampiresa (como a Blade) la ayudan a luchar contra nazis, vampiros y zombies a partes iguales. El film narra como la joven persigue la venganza contra
su padre, el Rey de los Vampiros, por haber violado a su madre (trama desarrollada en el segundo juego de la saga). Aunque no despierta las mismas iras que sus anteriores adaptaciones, tampoco convence a muchos fans de la saga, iniciada en el 2002, 3 años antes de la película.

Bloodrayne |

Silent Hill |
Lo último, de momento, en llegar a la gran pantalla ha sido Silent Hill. El videojuego de Konami fue un éxito de consolas en 1999, y cuenta con varias secuelas. Uno de sus fans era el propio director de la película, Christophe Gans, quien necesitó 5 años (prácticamente desde la salida del primer juego) para conseguir la licencia de adaptación. En el juego, Harry Mason pierde a su hija tras un accidente de coche mientras se dirige al pueblo de Silent Hill, que resulta ser un pueblo abandonado y cubierto por la niebla. En la película cambia el sexo del protagonista, pero la historia es muy similar. Es probablemente la mejor película de esta lista, y también la
más fiel a los videojuegos. Sigue sin haber ningún acierto completo en la lista, pero al menos es esperanzador ver que por fin se ha encontrado el buen camino
He dejado para el final algo especial. Como dije, la primera adaptación cinematográfica con actores de carne y hueso fue Super Mario Bros, en Mayo de 1993. Ese honor lo ganó con menos de dos meses de antelación. En Julio, al otro lado del pacífico, se estrenaba en Hong Kong Future Cops (Chao Ji Xue Xiao ba Wang), una primera versión de Street Fighter (que incluye parodia de los propios Mario Bros, además de otros personajes como Goku). Future Cops es ante todo una comedia, en la que unos policías del futuro viajan a 1993, persiguiendo a unos criminales que quieren matar al juez que les encarceló, que ahora está estudiando en el instituto. Aquí los personajes tienen otros nombres, los que en el juego son malos aquí buenos... pero no importa,
no cabe duda de que todos vienen del popular juego de Capcom (que no sé yo si vería un duro por la licencia).

Future Cops |

Dead or Alive |
Hasta ahora van 17 largometrajes y 2 series (insisto, sin contar los de animación), una cifra muy corta, que si todo se
confirma puede duplicarse en un par de años. Los títulos en preparación son innumerables:
Spy Hunter (sí sí, aquel videojuego del Spectrum) con The Rock, las secuelas de
Resident Evil y Bloodrayne, el Príncipe de Persia, Warcraft, Clock Tower (dirigida por
el chileno Jorge Olguín), Splinter Cell, Tekken, Driver, Hitman (con Vin Diesel), Postal
(Uwe Boll contraataca, esta vez con ¡Gary Coleman! -de la serie Arnold- en el reparto), Dead or Alive (con Devon Aoki)... la lista es interminable, y es difícil saber cuales llegarán a la pantalla y que proyectos se quedarán por el camino.
Lo que esperamos es que los que lleguen suban el nivel. Lo tienen fácil.
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