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Así se rodó Las aventuras de Tintín
Así se rodó Las aventuras de Tintín
Fecha: Octubre 2011Por: CineFantastico.com
 
Se necesitaron dos años de investigación intensiva, desarrollo, diseño, preproducción, escritura del guión y elección del reparto, pero finalmente llegó el momento en que los actores, los realizadores y más de 200 técnicos convergieron en los estudios de Playa Vista, la base en California de Giant Studios, para “capturar la interpretación de los actores” y entrar en el mundo de Hergé. Aquí es donde tuvo lugar la mayor alquimia con las conmovedoras y emotivas interpretaciones de Jamie Bell, Andy Serkis, Daniel Craig y todo el reparto, y la grabación del momento con la transformación en la fiel representación del mundo de las historias de tinta y acuarela de Hergé.

Las aventuras de Tintín
Las aventuras de Tintín
Las aventuras de Tintín: rodando la película
El Volumen
Una vez en el set, Steven Spielberg constantemente innovaba tratando de conciliar la tecnología de la captura de la interpretación con sus instintos de narrador, y alentaba a su equipo a pensar en nuevas soluciones para los más desconcertantes problemas visuales que se presentaban. Él y Peter Jackson terminaron liderando una mini revolución en el plató con un sistema verdaderamente innovador –con una cámara virtual doble- lo que permitía al director tener una relación más tradicional con los actores en el momento en que dirigía la película, todo mientras “veía” el mundo animado en 3D. “No quería deshacerme de esos momentos instintivos que ocurren en los rodajes tradicionales, así que se me ocurrió una manera de hacerlo más natural”, explica Spielberg.

Totalmente diferente a un set de rodaje tradicional, el proceso de captura de la interpretación se despliega en lo que se denomina Volumen: un set limpio en blanco y gris con más de 100 cámaras montadas en una cuadrícula colgada del techo capaz de cubrir y capturar 360º y renderizar todos esos datos en un espacio tridimensional. En el Volumen, todos los actores (y también la utilería colgada de cables y la decoración) llevan puntos reflectantes que son percibidos por la cámara en menos de 1/60 segundo e interpretados en una película virtual en 3D.
Además, otras ocho cámaras de vídeo de alta definición capturaban las interpretaciones espontáneas en el momento que se daban. Esto más tarde fue utilizado por los animadores como referencia para asegurarse de que cada mueca, sonrisa, temblor y matiz de emoción, desde el miedo a la amistad, fueran plasmados en la creación digital.

Spielberg operaba la cámara utilizando un terminal ligeramente más grande que un controlador de vídeo juegos con un monitor adosado. De esta forma podía caminar a lo largo de todo el Volumen, ver a los avatares de los actores interaccionar con el universo de la película en el monitor de la cámara virtual y componer el plano que quería en tiempo real. También los actores, podían verse a sí mismos en el mundo de la película a través de los monitores posicionados a lo largo de todo el estudio, cosa que les permitió un feedback instantáneo.
La posibilidad de ver el playback en tiempo real era muy importante tanto para el director como para los actores”, explica Joe Letteri. “Trabajamos muy estrechamente con Giant Studios para desarrollar esto, y esa colaboración tuvo un gran éxito porque todo el mundo entendió que las cosas debían ser lo más realistas posibles en todo momento”.

Aunque la cámara virtual solo podía ofrecer una baja resolución similar a la de un vídeo juego, fue más que suficiente para darle vuelo a la creatividad de Spielberg y este congenió con la nueva técnica de inmediato, ya que permitió al director pintar con luz e imagen de una forma en que jamás lo había hecho.
Además, una de las primeras innovaciones de Weta –el proceso conocido como “imagen basada en la captura de interpretación facial”, utilizado para transmitir el realismo emocional de Gollum en El Señor de los Anillos y crear paisajes de otros mundos como el de Pandora de Avatar de James Cameron– fue requisada por Spielberg para agregar riqueza a las interpretaciones de Las aventuras de Tintín, el secreto del Unicornio.
Cuando se utiliza este sistema, los actores llevan un casco parecido al que se usa en el fútbol americano al que se adosa una diminuta cámara que enfoca directamente a sus rostros, permitiendo la grabación digital del más mínimo movimiento de los ojos, labios o músculos faciales. Para Spielberg esto ponía énfasis exactamente en donde él deseaba: en el poder de las interpretaciones emocionales verdaderas.
Cada uno de los humanos representados en Las aventuras de Tintín es un actor que ha realizado una interpretación total, que resplandece a través del maquillaje digital”, explica el director. “Hemos visto renacer a los personajes de Hergé como seres vivos que expresan sus sentimientos y muestran sus almas, y el efecto ha sido asombroso”.

Las aventuras de Tintín: rodando la película
Jamie Bell y Steven Spielberg
Las aventuras de Tintín: rodando la película
Andy Serkis y Jamie Bell
El actor con más experiencia en el mundo en captura de interpretación, Andy Serkis, se convirtió en el líder del grupo, ayudando a que los otros actores se aclimataran. Por toda la experiencia que tenía con el medio, Serkis se sintió inspirado por la compenetración que vio en Spielberg y Jackson cuando trabajaban juntos. “Fue alucinante ver como se lanzaban ideas creativas constantemente”, cuenta. “Ambos son unos apasionados de la realización cinematográfica y en algunas ocasiones parecía que era la primera película que hacían, esa era la energía que desprendían. Se les ocurrían ideas a tal velocidad que daba vértigo”.
El largo tiempo necesario para todo este proceso también era algo nuevo para la mayoría de los actores. Cada mañana, antes del rodaje, los actores tenían que someterse a dos escáneres de “gama de movimiento”, uno para el rostro y el otro para el cuerpo. Una vez completados los escáneres, las cámaras podían identificar a los actores en el Volumen y traducir sus acciones a esqueletos en movimiento que podían luego ser cubiertos con las capas del “maquillaje digital” del personaje en postproducción.

A Jamie Bell el Volumen le parecía más una especie de teatro minimalista que un set de rodaje, pero ese aspecto, en realidad, según cuenta, ayudó a realzar su trabajo. “Es una forma de trabajo muy interesante, porque el set de la película está en tu mente”, explica Bell. “Estábamos centrados en darle vida a esos personajes y hacerlos respirar. Luego, en ese mundo de animación que crearon, podíamos ver reflejado nuestro corazón, nuestra alma y nuestra rabia. Fue algo extraordinario”.
Bell tuvo que interactuar en escenas con distintas “versiones” de Milú: un alambre con la forma del perro, un peluche de Milú e incluso un Milú articulado con ruedas para las escenas de persecución. Todos ellos operados por el jefe de utilería Brad Elliott, que aportó además sus años de experiencia con marionetas en la compañía de Jim Henson y la transformó en pura interpretación. “Esto permite que los actores tengan algo con lo que interactuar”, explica Elliot, “y como Milú es una parte importantísima de esta película, fue un verdadero privilegio poder hacer de Milú”.

Desde el principio al fin, Spielberg cultivó una atmósfera en la que cualquier cosa podía suceder en el estudio de captura. El reparto al completo en ocasiones estaba en el Volumen haciendo escenas de acción, actuando suspendidos en artilugios que representaban aviones, coches o barcos, improvisando con el estímulo y aliento de Spielberg y Jackson.
Una vez que el emocionante trabajo con los actores en el Volumen se completó, el equipo de animación de Weta comenzó con el proceso de pulido que llevó 18 meses, donde esculpieron y trabajaron en todos los detalles de las 1.240 tomas, antes de someterlas al proceso de renderización final. Fue aquí donde los realizadores comenzaron a jugar con temas visuales, atmósferas cinemáticas y complicados efectos de iluminación en cada una de las escenas para finalizar el look de la película.

Con el estilizado universo creado por Hergé como plantilla, los artistas y animadores se dispusieron a darle vida al mundo de Tintín. “Todo lo creado por Hergé tiene un color y un look único”, reconoce Joe Letteri. “Sus trabajos originales dan una sensación de animación tal que pareciera que estuvieran esperando cobrar vida”.
Para los supervisores de animación Jamie Beard y Paul Story fue el principio de la realización y animación completa de los personajes de Hergé. “El proceso de captura de interpretación es solo el primer paso para nosotros”, aclara Beard. Porque Jamie Bell, Andy Serkis y los demás actores no se parecen a sus personajes en el sentido literal, el equipo de animadores liderado por Beard y Story comenzó con el proceso de trasladar la interpretación capturada en el estudio a los modelos de personajes digitales construidos por el equipo de Weta.
Lo que tuvimos que hacer es observar la actuación del actor y preguntarnos: ‘¿Cómo encaja esta interpretación en el diseño de nuestro personaje?’“, continúa Beard. “Básicamente comenzamos con un tosco esqueleto sobre el cual hay una forma geométrica en baja resolución dando una idea somera de cuál es la forma del personaje y a partir de allí pulimos los movimiento del cuerpo”, agrega Story.

Las aventuras de Tintín: rodando la película
Peter Jackson y Steven Spielberg
Las aventuras de Tintín: rodando la película
Serkis y Spielberg
En una película de animación tradicional, los actores son elegidos por la interpretación a través de su voz y finalmente la manera en que dicen las líneas de los personajes en la cabina de grabación nos dan algunas ideas de animación”, explica Letteri.
El proceso de animación de Tintín se apoyó fuertemente en la captura de interpretación para la renderización final del personaje. “Contar con actores para la mezcla nos brinda una cualidad vital que de otra forma es muy difícil de conseguir”, continúa Letteri. “La actuación de un actor subraya toda la animación y aporta una continuidad del principio al fin de la película. En la animación tradicional, eso se denomina ‘mantener al personaje en el modelo’. Aquí son los actores los que son esenciales para mantener al personaje en el modelo. Por eso nos gusta trabajar con los mejores actores posibles cuando hacemos un proceso como este, porque nos da libertad para expandir esas interpretaciones y agregar una sensación intensificada de realismo, drama, comedia o cualquier idea que aparezca en el camino”.

A lo largo del proceso de postproducción, muchos aspectos de los personajes también fueron refinados, siempre utilizando como referencia adicional las tomas de vídeo rodadas en el Volumen para asegurar que cada momento de interpretación digital refleja las opciones emocionales del actor.
Finalmente, Las aventuras de Tintín, el secreto del Unicornio fue renderizada por segunda vez para encajar el proceso digital de 3D. “Debido a que Las aventuras de Tintín fue renderizada por ordenador, hizo que el aspecto tridimensional de la película fuera bastante fácil de hacer”, apunta Jackson. “Pero es especialmente llamativo en esta película. Solo pensar en ver Las aventuras de Tintín en la gran pantalla y en 3D me hace sentir que soy un niño otra vez”.

Junto con el equipo de Weta trabajó el montador ganador del Oscar Michael Kahn, colaborador desde hace mucho tiempo de Spielberg. Spielberg y Kahn son conocidos por encontrarse en la lista de los últimos realizadores en Hollywood que aún siguen montando en película, un medio que ambos les encanta por su fase táctil. Aunque Kahn ha editado otros filmes digitalmente, en Las aventuras de Tintín, el secreto del Unicornio es la primera vez que él y Spielberg editan en Avid. Una vez que Kahn finalizó con el montaje de la película, Spielberg se la mostró a Jackson, y entonces, mucho antes en esta ocasión que en el proceso habitual de postproducción, el montaje fue enviado al legendario maestro John Williams, que ha compuesto la música de la mayoría de las películas de Spielberg.
Para el director, la música de Williams se convirtió en el elemento final y crucial de Las aventuras de Tintín, el secreto del Unicornio, el último toque humano que ayudó a combinar todas las interpretaciones humanas con las creaciones digitales para dar forma a una experiencia única de aventura y amistad. “John es el nexo de unión que unifica todos los elementos disparatados y eclécticos de una película, y con su banda sonora, captura la energía y el espíritu de Tintín como solo él puede hacerlo”, concluye Spielberg.



 
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